"La música es sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión. Que la música sea el alimento del amor."
"Music is synonym of freedom, of playing what you want and how you want, as long as it's good and made with passion. Let music be love's food."
Kurt Cobain (1967-1994)

lunes, 15 de diciembre de 2014

With Jon Ginoli, talking friendly (Pansy Division - That's So Gay)

CLXXXIII

"I heard what you said, just a figure of speech
If you meant nothing by it, practice what you preach
The next time you say it you'd better think twice
Some pissed off faggot might not take it too nice"


THAT'S SO GAY
Pansy Division
That's So Gay
Alternative Tentacles
2009

Read the interview in English here: Radio Rockin'

En la esquina de la Misión y Capp en San Francisco hay un minúsculo parque que no es muy frecuentado por los lugareños, que prefieren tumbarse al sol en las laderas del cercano Dolores Park, frente a una de las más impresionantes vistas de la ciudad. Pero fue en ese lugar apartado donde Jon Ginoli propuso reunirse. Yo le había pedido una entrevista antes de que salir camino a los EE.UU. y no había tenido respuesta hasta que estuve unos días en San Francisco.
 
Había dejado de pensar en la posibilidad de conocer a uno de los frontmen que más adoraba. Pero las cosas suceden: me hallaba en la biblioteca pública de San Francisco explorando la sección dedicada a temas LGBT cuando me encontré con la autobiografía de Jon Ginoli, que empecé a leer inmediatamente. Después de dos horas tuve que marcharme y tan pronto como llegué a mi apartamento recibí un e-mail suyo pidiendo disculpas por el retraso en la respuesta y me ofreció amablemente su tiempo para una entrevista exclusiva para Radio Rockin' que finalmente tuvo lugar dos días después. El momento adecuado para que yo pudiera terminar su libro.

Y allí estaba yo, sentado en uno de los únicos tres bancos del parque más pequeño de la ciudad, para hablar con el líder de Pansy Division, probablemente la banda de rock más gay de Estados Unidos cuando ser una banda gay significaba tener todos los problemas por delante para llegar a ser realmente grandes. Hablamos de música, de activismo, de política y de la vida en general, y estoy orgulloso de compartirlo con todos vosotros.


Romper el hielo fue fácil ya que sabía que había recorrido España con Pansy Division. Jon quiso saber de qué lugar de España venía.

RadioRockin: Valencia.

Jon Ginoli: Cuando he estado en España sólo he estado en la parte noreste, o sea Bilbao, Barcelona, Valencia y Madrid.

RR: ¡Y Tomelloso!

JG: ¡Y Tomelloso! Ese fue un gran club en Tomelloso, a cargo de unos fanáticos de los sesenta. ¿Has estado allí?

RR: No, pero sé que es un lugar pequeño, ciertamente no es el lugar al que una banda de rock iría a tocar...

JG: No sé si ese club está todavía allí, pero en la pantalla del televisor del club tenían copias piratas de los programas de televisión estadounidenses de los 60, bandas de rock en programas de televisión, y era increíble, era un club increíble me alegro de haber visitado. Pero hay mucha España que nunca he visto que me gustaría ver algún día. Luis, nuestro batería, estuvo de gira con El Vez (el Elvis mexicano) y sé que tengo que ir por toda España, sé que él fue a La Coruña, San Sebastián ... lugares a los que nunca he ido.

RR: Eso es parte de vuestras giras, pero ¿qué pasa hoy? ¿Está Pansy Division todavía en punto muerto?

JG: La situación de Pansy Division durante los últimos cinco años es que no todos nosotros hemos estado viviendo en la misma parte del país. Hasta hace cinco o seis años solo Chris se había mudado a Los Ángeles, pero todos los demás aún vivíamos en el área de la bahía y Luis había querido vivir en Nueva York desde hace mucho tiempo por lo que se trasladó allí en 2008 y luego Joel se mudó a Boston en 2009. Así que con dos chicos en la costa este y dos en la costa oeste y ninguno de nosotros en la misma ciudad se hace muy difícil que la banda funcione como tal, pero aparte de eso es que la banda realmente se había convertido en un hobby, no estábamos ganando mucho dinero con ello, pero tampoco era realmente lo que buscábamos. Todo el mundo quería seguir adelante con sus vidas y hacer nuestras carreras y era divertido tener a Pansy Division impidiendo que eso pasara por un tiempo porque teníamos bastante éxito. Pero en realidad nadie quería vivir su vida en las carretera, durmiendo en sofás, utilizando sacos de dormir o durmiendo en el suelo ... A largo plazo, fue muy divertido hacer una gira por un tiempo, y lo hicimos durante cinco años, cuando la banda era nuestra ocupación a tiempo completo, pero es bastante agotador. Creo que yo quería seguir más que los otros, pero en un cierto punto te tienes que parar y decir: '¿Por qué estoy haciendo esto si sólo estoy haciendo esto todo el tiempo?' Porque nuestra audiencia era de tamaño mediano, no eran grandes multitudes, pero siempre esperas que algo grande puede pasar ... y que ya nos había sucedido una vez, así que cuales eran las probabilidades de que eso ocurriera de nuevo? Bastante pequeña. Pero hemos seguido tocando, en la década de 2000, creo que hicimos una gira, en 2002, 2003, 2007 y la última gira que hicimos fue en 2009. Desde entonces, a causa del trabajo, nunca hicimos un tour así de nuevo, pero todavía tocamos de vez en cuando. La mayoría de nuestros shows tienden a ser en California ahora, debido a que los dos miembros que viven en la costa este son de California, por lo que podemos hacer shows juntos aquí y entonces pueden visitar a sus familiares y amigos, pero en algún momento tenemos como objetivo la costa este ya que ya hace cinco años desde la última gira por allí. Todavía podríamos hacerlo de nuevo, todavía hay interés en nuestra banda, pero no es suficiente interés como para que sea más que un pasatiempo. Seguimos juntos, pero ahora estamos hablando de ponernos a grabar nuevo material. La última vez que grabamos en estudio, grabamos en 2008 y el disco salió en 2009. Pero yo todavía escribo canciones, hago actuaciones en solitario a veces, que no me gusta tanto, aún así, lo disfruto, pero yo prefiero tener a la banda al completo dando caña.

RR: A pesar de eso, la banda logró publicar un gran álbum en 2009, That's So Gay, ¿cómo fue el proceso para ello?

JG: Lo hicimos antes de que la banda se disgregara. Justo después de terminar ese álbum, Luis se mudó a Nueva York un par de semanas más tarde ... tal vez ya se había mudado, se trasladó en 2008, así que terminamos aquí mientras estábamos viviendo en el mismo lugar. Hacer otro disco cuando no estamos todos en la misma zona va a necesitar de un poco de planificación, pero ahora ya estamos hablando de hacer otro disco juntos, porque yo tengo canciones. Muchas de las canciones que toco cuando salgo solo al escenario son canciones que serían de Pansy Division si la banda tuviera tiempo para aprenderlas, así que tengo un montón de canciones que han sido probadas con público y estaría bien que la banda se las aprendiera. Pero no sé cuándo sería eso, creo que en algún momento del próximo año, cuando podamos tener algo de tiempo para juntarnos y grabar. El último álbum fue inusual en el sentido de que fue grabado en tres periodos de tiempo diferentes, como cerca de seis meses de diferencia. Creo que podríamos necesitar lo mismo para el siguiente álbum; no vamos a llegar, sentarnos a tocar y grabar doce canciones del tirón. Pero creo que la otra vez hicimos cuatro canciones, siete canciones, y luego cuatro canciones para toda la grabación. Probablemente hagamos algo así de nuevo. Eso era inusual porque siempre habíamos sido una banda de conciertos y antes de ese álbum la mayoría de nuestras canciones se habían tocado en directo un montón de veces antes de que las grabáramos, por lo que el último álbum fue un experimento. Sin embargo, sin haber tocado la mayoría de ellas en vivo, resultó muy bien, estamos muy contentos de la forma en que quedó el último álbum. Pero es difícil vender discos hoy en día, hay menos ímpetu que nunca ... siempre lo hicimos por diversión, pero ahora lo haríamos exclusivamente por diversión, no vemos dinero en ello. Aunque cuesta dinero hacer un disco y que suene decente. Tenemos dinero ahorrado, por lo que lo podemos hacer cuando estemos listos para hacerlo, es sólo una cuestión de tiempo, pero sabemos que si sacamos un disco tendremos suerte si vendemos 1.000 copias. Incluso cuando éramos una banda popular nunca vendimos más de 25.000 copias, por lo que nunca fuimos una gran banda, pero esa cantidad todavía se puede considerar un buen número de copias y eso nos hizo ir de gira por todo el mundo.

RR: Hablando de la música y el activismo, ha sido siempre difícil trazar una línea entre ambos temas. ¿Alguno de ellos estaba por delante del otro?

JG: No, fueron creados y imaginados juntos. No tenemos muchas canciones políticas de esas que se pasan de moda inmediatamente. Hay unas pocas, es decir, cuando repaso las 120 canciones que hemos hecho, creo que hay una media docena de ellas que parecen algo obsoletas ahora, y su momento ha pasado. Y ahora, cuando shows en solitario toco una vieja canción de Pansy Division que no he tocado en mucho tiempo habrá siempre alguna referencia que revelará su edad. Por ejemplo, en Sidewalk Sale, que todavía me gusta tocar, hay un verso que dice "de un lado a otro del espació lleno de humo". Ya no hay tal cosa, no hay "espacios llenos de humo" en los bares gay de América, se han aprobado leyes al final de los años 90 y principios de 2000 y ahora cada lugar tiene un lugar para fumar ... así que hay pequeñas cosas como esa que muestran su edad, pero la política no se establece para que se desfase rápidamente, aunque si el matrimonio gay realmente se convierte en legal en todos los Estados Unidos como lo ha hecho en España, entonces tal vez nuestras canciones puede quedar mucho más desfasadas y ser vistas como una cuestión más histórica.

RR: Mirando hacia atrás en el tiempo, cuando vino de Peoria, Illinois ... ¿Todavía se considera un refugiado en California?

JG: No, esta es mi casa ahora, pero una de las cosas que es diferente ahora con internet es que ya no tienes que ir a la gran ciudad a descubrir las cosas. Las grandes ciudades son diferentes, sin duda, me alegro de no estar viviendo donde solía vivir porque es una ciudad más pequeña, pero creo que Internet hace que el mundo sea más pequeño, y al mismo tiempo San Francisco ha cambiado tanto .... En los últimos dos, tres o cuatro años San Francisco se ha hecho extremadamente caro, han aumentado exponencialmente los alquileres, que son más o menos el doble de lo que eran hace cuatro años, tal vez más del doble, por lo que cualquier persona gay joven con ganas de venir a la gran meca gay de San Francisco no puede hacerlo a menos que tenga un trabajo en el que gane 100.000 dólares al año.

RR: Eso no pasaba cuando llegaste aquí...

JG: Hubo un período en los años 70 y 80, donde la gente salía de las grandes ciudades para mudarse a los suburbios y en los años 90 las cosas comenzaron a cambiar, pero cuando me mudé aquí en 1989 había viviendas vacías por todas partes y eran baratas. Anoche me encontré con alguien que conozco que se había trasladado aquí a mediados de los 90 con una mochila y cuarenta dólares y encontró un lugar para vivir y, finalmente, prosperó y le fue muy bien. Ahora no se puede hacer eso, es casi imposible. Tienes que tener dinero, realmente no se puede encontrar un lugar para vivir aquí. Puedes vivir en Oakland, al otro lado de la bahía, que es más barato, pero incluso allí es cada vez más caro y eso que solía ser una ciudad muy pobre y partes de ella son todavía muy pobres ... Ahora esas personas no tienen a dónde ir, les están siendo forzando a salir de Oakland. Es sólo un problema de la sociedad en general con toda esta disparidad en los ingresos. San Francisco siempre ha sido una ciudad liberal: ha votado en contra de Reagan, votó en contra de los dos Bush, pero esas políticas tributarias nos han afectado tanto como en cualquier otro lugar, a pesar de que la economía es buena, de nuevo, tienes que ser rico para vivir aquí. Tengo la suerte de tener un apartamento -no voy a entrar en la historia de cómo se puede no ser rico y vivir aquí- pero básicamente se trata de tener un apartamento donde el alquiler está fijado desde años atrás. Así que San Francisco está claro que es una meca gay, y va a seguir siéndolo, pero es un tipo diferente de ciudad ahora. Las personas más jóvenes que se han venido aquí en el pasado y cambiado la ciudad en cierta forma, ya no pueden venir ahora. Así que la ciudad la están cambiando los ricos, algunos de los cuales son gays. Esas son las nuevas personas homosexuales que pueden moverse y vivir aquí, y algunos de ellos son mis amigos, pero no hay manera de que gente como yo puedan venir aquí ahora. Y eso es triste porque San Francisco tiene una cultura. Creo que hay tres ciudades en América que son muy diferentes del resto del país: Nueva York, Nueva Orleans y San Francisco y en esas ciudades hay algo único que no se puede duplicar en otros lugares y esa es una de las tragedias de la forma en que la ciudad ha cambiado aquí. Todavía es una gran ciudad, pero ya no puedes formar parte de ella a menos de que ya estés dentro.

(Continuará)

jueves, 28 de agosto de 2014

Improvised steps (Keith Jarrett - The Köln Concert, Part I)

CLXXXII 
(...) 


THE KÖLN CONCERT, PART I 
Keith Jarrett 
The Köln Concert 
ECM 
1975

(ENGLISH AHEAD) No hace falta ser un apasionado del jazz para sentirte transportado, ni siquiera ser un fan de la música clásica para conmoverse. No hay que ser un aficionado a la música de piano para apreciar su magia. Y yo solo me siento feliz de considerarme una de las millones de personas que sienten reconfortadas cada vez que escuchan esta obra maestra.

La famosa improvisación de Keith Jarrett comienza con un piano suave y agradable que va pasando de romántico a triste cada par de notas, haciendo casi imposible anticipar lo que viene a continuación. La pieza de 26 minutos, a la vez que el resto del concierto, recrean mucho más que el estado de ánimo de un pianista en media hora. Sus constates idas y venidas atrapan tus recuerdos y desatan una cascada de emociones sea cuando sea que lo estés escuchando. Esta música se convierte en parte de ti como lo son las partes de tu vida que la pieza evoca. Algunos de los caminos de aquella son igual de improvisados, la senda que tienes enfrente es a veces igual de impredecible, pero entre los momentos confusos y los ratos de júbilo, siempre hay un par de acordes inesperados que me provocan una reconfortante sonrisa en la cara.

Cada poco tiempo a todos nos toca improvisar, sentarnos en nuestro taburete frente al piano, mirar fijamente el teclado y comenzar a tocar esa melodía que te acaba de venir a la cabeza. Puede que tengamos que pensar unos segundos hasta decidir qué tecla va a ser la primera en sonar, pero no tenemos ni idea de cómo va a acabar la pieza. Nuestro único compromiso es no dejar nunca de tocar.

You don't have to like jazz to feel transported, not even be a classical music fan to feel moved. You don't particularly need to be fond of piano music to appreciate the magic in it. I just consider myself happy to be part of the millions of people who get uplifting emotions every time they listen to this masterpice. 

This improvised work by Keith Jarrett starts with some gentle pianowork that swifts from romantic to sad every two notes, making it hard to anticipate what will come next. The 26-minute-long piece -and the whole concert as well- recreate much more than a particular half-an-hour state of mind of a particular piano player. Its constant ups and downs trap your memory and trigger off a waterfall of emotions no matter when you are listening to it. All in all, the whole track becomes part of you just as the bits of life it recalls are. Some of our paths are just as improvised, the way ahead is just as unpredictable, but inbetween confused times and joyful spells, there's always a couple of unexpected notes that pull a comforting grin on my face.

Every now and then we all have to improvise, sit on our stools, face the keyboard and start playing a newly thought tune. We may have a few seconds to decide which keys to play first, but we have no idea how the tune will end. The only commitment is never to stop playing.




LINKS:
Keith Jarrett unofficial: www.keithjarrett.org

domingo, 10 de agosto de 2014

San Francisco Days, part III (Nils Frahm - Ambre)

CLXXXVII
(...)

AMBRE
Nils Frahm
Wintermusik
Sonic Pieces
2009

Desde que en el año 2010 pude asistir a la representación del Grupo Corpo en el marco del Festival de Edimburgo, mi concepto de espectáculo ha cambiado bastante. Básicamente porque tal representación me resultó una experiencia más que emocionante, un verdadero alimento para el alma, epidérmicamente conmovedora. Rotas pues las barreras y los prejuicios contra la danza contemporánea, solo una luctuosa coincidencia me impidió volver a ver al grupo Corpo en su visita a Barcelona en 2012. Una pequeña frustración que he estado intentando superar desde entonces en busca de una experiencia similar.

post:ballet, san francisco, ybca
En eso que aterrizo en San Francisco y se me ofrece la posibilidad de asistir a un espectáculo de danza contemporánea a cargo de la compañía Post:Ballet de Robert Dekkers. Y allá que me voy, al teatro del Yerba Buena Center for the Arts, en pleno centro de la ciudad, junto al MOMASF. Ciertamente, cuando uno espera repetir una experiencia que resultó muy placentera, en cualquier ámbito de la vida, lo más normal es que nunca quede satisfecho del todo, y eso pasó. Pero no dejó de parecerme una actuación sobresaliente. De los tres números del espectáculo titulado globalmente High Five (field the present shifts, Mine is Yours y ourevolution) me impactó especialmente la última. Por desgracia, en youtube solo se pueden encontrar fragmentos de los dos primeros. Y digo por desgracia porque las palabras no pueden explicar las sensaciones. Para crear este número, el director reunió a los bailarines y les preguntó si accederían a colgar en la red una foto de la compañía posando desnuda, al tiempo que les mostraba fotos de otras compañías que ya lo habían hecho. La conversación que se mantuvo fue grabada y luego usada de manera que los bailarines se movían por el escenario acercándose y alejándose de las personas que en la grabación hablaban según estuvieran más o menos de acuerdo con sus palabras. La intención del director era reproducir lo genuino de esa conversación mediante cambios espaciales provocados por las emociones al tiempo que subrayar la vulnerabilidad de opiniones y personas en ella. Difícil de expresar, pero objetivo conseguido.



Y aquí viene la sorpresa. Como casi siempre, uno pasa por el programa de mano un poco por encima, y más si como el que nos dieron, es largo y exhaustivo. De manera que, cuando comenzó la tercera pieza y comencé a escuchar la música elegida para el número, un resorte mental me indicaba que aquello que sonaba me era familiar, así que abrí el programa y un nombre hizo clic: Nils Frahm. Había escuchado a Nils en el Casino Antiguo de Castellón cuando fui a disfrutar de la música del artista local Rauelsson. Allí estaba Nils, al que no conocía, y su piano. Solo tocó un par de piezas, suficiente para reconocer su extraordinario potencial y su especial sentido de la belleza.


Ambre es una de las primeras composiciones de Nils Frahm, un músico alemán con base en Berlín cuya música no ha dejado de evolucionar desde entonces, con trabajos de base más electrónica y más riqueza de arreglos. Pero yo me sigo quedando con el impresionismo de este tema, con su extraña capacidad de evocar los paisajes más melancólicos en los que se cuelan pequeños haces de luz que van iluminando lentamente pequeños espacios y que desaparecen casi al instante. Que duda cabe de que la unión de la música de Nils y la danza de Post:Ballet no podía dejar a nadie indiferente.

sábado, 9 de agosto de 2014

San Francisco Days, part II (Mosh - Empress)

CLXXXVI
(...)

EMPRESS
Mosh
Empire
Autoeditado / Self-released
2013

Midori es una performer nacida en Tokio pero instalada ahora en San Francisco cuyos trabajos provocan una inmediata reacción en el público. Lo que le fascina es dar forma y textura a las emociones y a la memoria. He de confesar que hace un par de días asistí por primera vez a una de esas manifestaciones de arte contemporáneo llamadas performances, y fue realmente emocionante. En la sala Samsung del Asian Art Museum de San Francisco, la artista, enfundada en un kimono algo desaliñado y con el peinado visiblemente enmarañado, realizaba esculturas humanas sobre los cuerpos cuasi desnudos de un hombre y una mujer. Estos cuerpos, en constante pero suave y delicado movimiento eran el receptáculo perfecto sobre los que Midori combinaba flores (ikebana), cuerdas (bondage) y pintaba con tinta (sumi) para acabar uniéndolos en una perfecta armonía que partía desde la arbitrariedad, el caos y la intución. Evoco es un espectáculo de casi dos horas de continuo movimiento a cámara lenta en la que los cuerpos se van transformando en plantas andantes, en animales atrapados, en estatuas de colores que provocan, como el nombre del espectáculo anticipaba, una constante interrogación en el espectador y un deseo de comprender que en este caso es, para mí, lo de menos, pues el disfrute estético te produce más satisfacción que las posibles respuestas que se puedan encontrar. Quizá nuestro desconocimiento de culturas tan lejanas, ancestrales, ricas no nos ayuda a ver más allá del exotismo de la propuesta, pero me quedo tranquilo al pensar que todos los presentes disfrutamos de una experiencia incuestionable: la belleza.

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Durante toda la presentación, un dj de rasgos asiáticos pinchaba música trance en lugar de las esperadas melodías de cuerda japonesas, lo cual añadía un contraste más al espectáculo. De la combinación entre el exotismo de la música asiática y la electrónica sabe mucho Adam Bignell, un canadiense de Alberta bajo el pseudónimo de Mosh, que no hubiera desentonado nada como fondo musical con este tema que abre su último disco Empire. Otro vehículo para la evocación.


miércoles, 6 de agosto de 2014

San Francisco Days, part I (Andrew Bird - Pulaski At Night)

CLXXXV
"I paint you a picture
Of Pulaski at night
Come back to Chicago
City of light"

PULASKI AT NIGHT
Andrew Bird
I Want To See Pulaski At Night EP
Grimsey Records
2013

Llegué a San Francisco desde Chicago algo frustrado porque dejaba la ciudad del medio oeste el mismo día que comenzaba el Festival de Lollapalooza, así que me dispuse a buscar por la red información sobre festivales en la ciudad californiana para poder reaccionar a tiempo si había una actuación interesante. En tres minutos di con el Stern Grove Festival. Una cita que, para mi asombro, viene ocurriendo todos los veranos en la ciudad desde hace la friolera de 77 años. De nuevo frustración al ver que por tres días me había perdido la actuación de Rufus Wainwright, pero respiré aliviado al comprobar que en dos días podría disfrutar de otro peso pesado de la música, en este caso de la escena indie-folk, como es Andrew Bird. Y además, como todas las actuaciones del festival, a coste cero. 

El lugar en el que se celebra el festival no puede ser más idílico. Un escenario seminatural, enclavado en una hondonada del bosque de Stern Grove, rodeado de altísimos eucaliptos, donde llama la atención la magnífica organización del evento y el más que civilizado comportamiento de los asistentes, habida cuenta de que se trataba de una actuación gratuita. ¿Os imagináis el caos que se podría montar en otras latitudes…? Aunque llegamos algo justos de tiempo, todavía logramos acurrucarnos entre dos piedras en las gradas y tras unos teloneros que experimentaban demasiado con el folk-progresivo, Andrew salió a escena solo con sus instrumentos, programando uno tras otro sus loops en el ordenador y regalándonos dos sutiles piezas marca de la casa. Inmediatamente después apareció su banda de apoyo The Hands of Glory y la cosa tomó un rumbo menos alternativo, a veces descaradamente country y otras delicadamente jazzy. Yo estaba esperando escuchar el tema con el que conocí a Andrew, el magnífico Oh no! -que no sé si interpretó en el bis, ya que decidimos adelantar la salida y evitar colas para coger el autobús de vuelta- pero Andrew me sorprendió con otra canción. Resulta que curiosamente, Bird es de Chicago, algo que desconocía y que él mismo comentó en la introducción del tema, así que presté una especial atención al mismo. Perfecta melodía, encantadora conjunción de sonidos de cuerda, excelente violín, emocionante letra y pegadizo riff. Redonda. Tanto, que no me la he quitado de la cabeza desde entonces. Al final ha resultado ser el perfecto momento de transición entre estas dos ciudades. Seguro que regresaré a Chicago, aunque por lo pronto, gracias a San Francisco por recibirme de esta bucólica y apasionante manera.



Enlaces/Links:
Andrew Bird's official website: www.andrewbird.net

martes, 5 de agosto de 2014

The Chicago Chronicles, part III (Lesley Ann Warren - Chicago, Illinois)

CLXXXIV
"Trendy trav'lers tend to talk
Of London, Paris, Rome, New York,
Like only they were stylish and unique.
But out in the Midwest
Is the city I love the best"

CHICAGO, ILLINOIS
Henry Mancini/Leslie Bricusse 
Victor/Victoria Original Sountrack 
Rhino/Wea/Sony Music 
1982 

Acostumbrados como estamos a pensar que los Estados Unidos son una cosa, resulta que también son la otra. Dicho de otro modo, no todo es tan malo. Es verdad que los europeos tendemos a criticar su consumismo y su imperialismo, y hasta su patriotismo desmedido. Pero es que ese patriotismo no tiene la misma raíz que, por ejemplo, nuestros nacionalismos trasnochados. Ellos se sienten orgullosos de una sociedad que premia el esfuerzo y que ofrece posibilidades para todos. Nosotros nos enorgullecemos de una estirpe antigua, de unos rasgos culturales ancestrales y de una identidad supuestamente formada a lo largo de los siglos a la que le debes reverencia por el mero hecho de haber nacido donde has nacido. Por otra parte, estamos hartos de escuchar a nuestros políticos decir que para salir de la crisis económica necesitamos fomentar la competencia en los sectores productivos. Pues bien, competencia aquí hay por un tubo.

La entrada de hoy trata de estos dos aspectos: la competencia y las posibilidades para todos. Si en España no estás satisfecho con tu compañía de telefonía, te cambias y ya está -no sin dificultades. En Estados Unidos también, y bien fácil que es. Hasta aquí lo que comúnmente entendemos por competencia. En norteamérica algo parecido pasa con las iglesias. Si te ocurre que eres gay y, aun así, por raro que parezca, eres religioso, cualquier iglesia en España te va a dar un poco por.. ahí. O eres católico apostólico romano o te va a acoger Rita la cantaora. En los Estados Unidos, si la iglesia de al lado de tu casa -que seguro que hay una- no es lo suficientemente gay-friendly o es furiosamente homófoba, no te preocupes, dos manzanas más allá seguro que encuentras una que vele por tu alma y además se muestre orgullosa de acoger en su seno a gente como tú. Son las llamadas "Welcoming Churches" ¿Hay o no oportunidades para todos? Gracias a que hasta las iglesias compiten entre ellas siempre hay una que te acepte -por desgracia, también las hay para los homófobos recalcitrantes. Pero, ¿no creéis que la Conferencia Episcopal Española necesitaría una buena dosis de esta competencia? Lo digo sobre todo por los que profesen la fe cristiana, musulmana o judía... que no es mi caso. No obstante, ya me gustaría a mí encontrar carteles como estos esparcidos por nuestra geografía... aunque yo jamás entre en ninguna de sus iglesias.

  


El tema que he elegido no tiene nada que ver con lo de arriba, pero es que después de hablar de iglesias no me apetecía poner ningún tema sesudo. Así que volví a los clásicos y, por segunda vez en mi blog, regreso a Victor o Victoria, la magnífica película de Blake Edwards en la que, entre muchos números memorables está este de Lesley Ann Warren promocionando con su cuerpo las excelencias de esta ciudad según ella tan "chic" mientras el gángster para el que actúa se queda boquiabierto ante su exuberancia y descaro. Así que de las "welcoming churches" llegamos a esta "welcoming song", dos buenas razones para sentirte acogido en la ciudad del viento.



Enlaces/Links:
Lesley Ann Warren's official website
Henry Mancini's official page: www.henrymancini.com
Leslie Bricusse's official page: www.lesliebricusse.com

viernes, 1 de agosto de 2014

The Chicago Chronicles, part II (Simon and Garfunkel - So Long, Frank Lloyd Wright)

CLXXXIII
"Architects may come and 
Architects may go and 
Never change your point of view. 
When I run dry 
I stop awhile and think of you"  

SO LONG, FRANK LLOYD WRIGHT
Simon and Garfunkel
Bridge Over Troubled Water
Columbia
1970

(ENGLISH AHEAD) Acababa la entrada anterior evocando mi preferencia por las cosas terrenales en lugar de los altos vuelos. De eso vamos a hablar. Frank Lloyd Wright es el nombre, un arquitecto mundialmente conocido que tiene la desgracia de, como los cantantes o bandas míticas, haber tenido dos éxitos en el número uno de las listas y haber vendido muchos álbumes en los cuales se hallan verdaderas obras de arte que, por ser más pequeñas, han pasado desapercibidas. Ciertamente, el reconocimiento mundial de sus opera magna, la Casa de la Cascada y el Museo Guggenheim de Nueva York, es más que merecido, pero personalmente me he quedado gratamente sorprendido al conocer in situ una parte de esa gran porción de obras en forma de casas particulares que Wright tuvo el encargo de construir en las afueras de Chicago. No voy a hacer ninguna descripción detallada de ellas, sino a intentar transmitir las emociones -no todas positivas- que su visita me produjo.



En primer lugar, llama la atención cómo la sencillez de formas y líneas de los exteriores no anticipa de ninguna manera lo que encontramos en su interior. Aunque Wright juega con las alturas de los techos para crear sensaciones de contracción y dilatación de los espacios, sin embargo, la profusa utilización de la madera, los colores terrosos, con un casi completo olvido del blanco -que curiosamente explotó magistralmente en el Museo Guggenheim- y los juegos con la luz natural no dejan de transmitirme una cierta sensación de intranquilidad o, si así se desea, casi queriendo encontrar un lugar donde respirar profundamente sin pensar en los hallazgos técnicos de tal o cual estancia. Y es que todo genio tiene su porción de ego un pelín más alto que el del resto del mundo. Casi todo estaba diseñado para impactar al visitante. Wright ocultaba la entrada principal para estar obligados a rodear y observar la casa por sus cuatro costados antes de entrar en ella, con eso lo digo todo. O casi. Cuelgan en las paredes de una sala de su casa-estudio los dos pasaportes de Frank y su esposa, donde se observa cómo, pese a ser de la misma estatura, la de Wright excede en medio centímetro la de ella... cosas del ego.



No obstante, frente a estas sensaciones contrapuestas predomina la del equilibrio, la integración de la construcción con la naturaleza, el sentimiento orgánico, como si la edificación surgiera de forma natural del suelo, como una roca o un arbusto. De nuevo, algo que nos ancla a la realidad, al aquí y al ahora. Probablemente la mejor manera de vivir la vida. 

Por eso no me extraña que Simon and Garfunkel plantearan esta canción de una forma parecida, con un tema sencillo y delicado en la forma pero lleno de sorpresas en su interior. La riqueza melódica y los magníficos arreglos de influencia bossa nova de esta canción casi pasan desapercibidos entre la monumentalidad de otros temas de Bridge Over Troubled Water, y lo habrían hecho si no hubiera formado parte de este álbum totémico. Lo que Garfunkel no sabía es que Paul Simon, más que de Frank Lloyd Wright, quien había muerto 11 años antes, se estaba despidiendo de él -otro secreto que guarda el tema en su interior. De hecho Garfunkel, que le había sugerido a Paul que escribiera un tema sobre un arquitecto a quien este apenas conocía, supo de este secreto años más tarde. Una canción de despedida que, independientemente de a quien vaya dirigida, soporta el paso del tiempo tan bien como lo hace el más bello de los edificios. Y ahí queda, para la posteridad. 


In the previous post I was stating my preference for earthly things, for I am not a high-flyer. Let's talk about earthly things then. Frank Lloyd Wright is the name, a world-renowned architect who has the misfortune, like many legendary singers or bands, to have had two number one hits and to have sold many albums in which there are works of art that, because of being smaller, have gone unnoticed. Certainly, the global recognition of their opera magna, Fallingwater and the Guggenheim Museum in New York, is more than deserved, but personally I've been pleasantly surprised to learn firsthand of a large portion of private houses that Wright was commissioned to build on the outskirts of Chicago. I will not make any detailed description of them, but just try to convey the emotions -not always positive- that the visit provoked on me. 

First, it is striking to notice how the simple shapes and lines of the exterior of the houses do not anticipate in any way what we find inside. Although Wright plays with ceiling heights to create feelings of contraction and release of the spaces, however, the extensive use of wood, earthy colours, with an almost complete neglect of white -masterfully exploited later at the Guggenheim Museum- and the playing with natural light convey a certain feeling of unease or, if desired, almost a wish to find a place to breathe deeply without thinking of the technical findings in this or that room. It is said that all geniuses have their share of ego, even higher than the rest of the world. Almost everything was designed to impress the visitor. Wright hid the main entrance to force visitors to go around the house and watch all four sides before entering it, that says it all. Or almost. On the walls of one of the rooms in his studio-house hang two passports, Frank's and his wife's, which show how, despite being the same height, Wright's info exceeds in half an inch that of his wife's ... Ego stuff.

In spite of these conflicting feelings equilibrium prevails, also the integration of building with nature and the organic feeling, as if the building arose naturally from the ground, like a rock or a bush. Again, something to anchor us to reality, to the here and now. Probably the best way to live our lives. 

So no wonder that Simon and Garfunkel wrote this song in a similar way, a simple and sensitive track which is full of surprises inside. The melodic richness and magnificent arrangements of bossa nova influence almost went unnoticed among the monumentality of other tracks in the Bridge Over Troubled Water album, and would have been so if it had not been part of this totemic work. What Garfunkel did not know is that Paul Simon, rather than to Frank Lloyd Wright, who had died 11 years before, was saying goodbye to his colleague, another secret that the song hides. Indeed Garfunkel, who had suggested that Paul write a song about an architect whom he barely knew, found out about this secret years later. A farewell song that regardless of whom it is directed, stands the passage of time as well as the most beautiful buildings do. And there it is, for posterity.

Enlaces/Links:
Simon and Garfunkel's official website: www.simonandgarfunkel.com

The Chicago Chronicles, part I (Sufjan Stevens - The Seer's Tower)

CLXXXII
"In the tower above the earth 
There is a view that reaches far 
Where we see the universe 
I see the fire, I see the end" 

THE SEER'S TOWER
Sufjan Stevens
Illinoise
Asthmatic Kitten
2005

(ESPAÑOL ADELANTE) Those visiting Chicago for the first time can't help looking up searching for the iconic silhouettes of the most famous skyscrapers in the world. Some visitors often forget that at ground level there is also a good deal of hotspots where to nourish themselves with tons of historic and cultural food. But it's inevitable; there are forces from nature that make us feel attracted to anything that goes up into the sky and... there it is, the Sears Tower.

The fact that today the name of the popular building has been turned to Willis Tower has not changed the deep emotional feelings that Sufjan Stevens' song provoke on the listener -though it has certainly spoilt the word play Sears vs Seer's. Climbing up to the Skydeck -apart from being a regular attraction for the thousands of tourists in the city- has other hidden meanings. The most evident being the wish to attempt to raise mankind higher than God or else to get on to the staircase that will take you face to face with Him. Such is the explanation that a religious guy like Sufjan would admit, but I am not a believer, though I must confess that upon reaching the top level of the tower I had a similar feeling of power over the rest of mortals. But it only lasted for seconds. As soon as I looked through the windows down onto the streets below I instantly saw myself reflected among the multitude of insignificant figures walking like insects that do their stuff without giving a damn about the hundreds of Gods standing 1,400 feet above their heads. I have no delusions of grandeur, I'd rather stand with my two feet on the ground.

Todos los que visitamos Chicago por primera vez no podemos evitar levantar la vista en busca de los más famosos rascacielos del mundo. Algunos visitantes incluso olvidan que a ras de tierra hay suficientes motivos como para darse un importante atracón de historia y cultura. Pero es inevitable, las fuerzas de la naturaleza nos hacen sentir una extraña atracción por todo aquello que se eleva hacia el cielo y.... ahí aparece, la Torre Sears.

Aunque ahora ha pasado a llamarse Torre Willis, el cambio de nombre no ha significado ningún cambio respecto a la profunda emoción que nos causa la canción de Sufjan Stevens -eso sí, le han destrozado el juego de palabras que había tras Seer's Tower (la torre del vidente) y el original de Sears (la empresa que encargó su construcción). La subida al Skydeck, además de ser la principal atracción de la ciudad, tiene también otros significados. El más evidente es el del deseo de elevar a la humanidad más alto que Dios o, en su defecto, subirse a la escalera que nos lleve a poder charlar un ratito con Él cara a cara. Esta sería la explicación que un tipo religioso como es Sufjan podría hasta admitir, pero yo no soy creyente. A pesar de eso, debo confesar que según llegaba al piso más alto del edificio tuve una similar sensación de poder sobre el resto de los mortales. Sensación que duró poco. Tan pronto como me asomé a las ventanas y miré hacia abajo, me vi instantáneamente reflejado entre la multitud de figuritas insignificantes que andaban a sus cosas cual insectos a los que se la traía muy floja todos aquellos cientos de dioses que les miraban desde más de 400 metros de altura. No tengo delirios de grandeza. Casi prefiero estar con los pies en el suelo.



Enlaces/Links:
Sufjan Stevens' website: http://asthmatickitty.com/artists/sufjan-stevens