"La música es sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión. Que la música sea el alimento del amor."
"Music is synonym of freedom, of playing what you want and how you want, as long as it's good and made with passion. Let music be love's food."
Kurt Cobain (1967-1994)

martes, 12 de octubre de 2010

Una de perogrullo (Rauelsson - Palideces)

LVII
"Si no siembras, ¿qué esperas? ...... Mala hierba"

PALIDECES
Rauelsson
Debutantes (EP)
Hush Records
2009

(ENGLISH AHEAD) A menudo nos movemos en entornos hostiles donde las relaciones personales se tornan hoscas, tensas y desagradables. En muchas ocasiones, estos ambientes viciados nos afectan en forma de estrés o ansiedad y acaba pagando el pato quien menos lo merece. No nos damos cuenta siquiera hasta que la situación ha llegado a un punto de no retorno y, más pronto que tarde, comenzamos a buscar culpables. Se dan entonces paradójicas situaciones como por ejemplo que el o la culpable ni se entera de la que ha montado, y si lo hace, va y se sorprende de la inquina que medio mundo le ha ido cogiendo. Piensen ustedes en sus jefes, si tienen la suerte de que alguien les emplee en estos tiempos. Está claro que los hay de muchos tipos, algunos excelentes, que los hay, pero hoy vamos a hablar de aquellos que se tornan jefes sin más pero que nunca serán líderes de nada. Estos tipos se desayunan los problemas de sus empleados con sus tazas de café recien salido de sus exclusivas cápsulas individuales, se almuerzan las prisas  de sus secretarias por el requerimiento inesperado de última hora con el menú especial del asador con el que un cliente agradecido le ha comprado, y finalmente, antes de dejar palacio, se meriendan las ojeras y los sudores de plantillas enteras con un pura malta escocés de su "humilde" minibar de despacho. Aunque nunca nos meteremos en sus mezquinas mentes, probablemente podridas por la desconfianza, el miedo y sus propias inseguridades, siempre tendremos ese discurso preparado para cuando desaparezcan de nuestras vidas, que ojalá sea porque somos nosotros los que les abandonamos. Y deseamos que les vaya mal, no por venganza, sino por justicia divina. Y es que, cuando ya no sean jefes, ¿de quién se alimentarán? A ellos va dedicada esta canción.

Los más escépticos dirán que hay mucha gente por ahí que se ha pasado la vida sembrando buena semilla y nunca ha recibido de ella el más mínimo detalle y, al contrario, gentuza que ha dejado el camino sembrado de cadáveres y vive "tan ricamente". Probablemente sea eso lo único que tengan, una carísima mansión rodeada de la más apestosa y dañina mala hierba.



Demasiada poesía para tan cruda realidad, os preguntaréis. Pues no, ya puestos a soltarles unas frescas a quienes nos hacen la vida imposible, y sabiendo que a los tres minutos se les habrá olvidado y seguirán planificando su siguiente comida, ¿por qué no relajarnos y cantarles con suavidad esta preciosa melodía de Rauelsson? Raúl Pastor también salió de su ambiente -no sabemos si enrarecido- para crearse una atmósfera tranquila donde la experiencia contemplativa está a la orden del día. Desde Oregón, a donde viajó por estudios y donde encontró la inspiración para componer, hasta Castellón, donde se dedicó a pulir las letras del álbum La siembra, la espera y la cosecha (2010), cuyo adelanto es el EP Debutantes que hoy reseñamos, Rauelsson presenta una propuesta sólida y con carácter, fuertemente arraigada en la corriente folk de la costa oeste de los Estados Unidos (Laura Gibson, Bart Davenport, Loch Lomond) que aterriza en la costa este de España como un huracán silencioso y a ralentí que sorprende porque oxigena el ambiente turbio y constreñido de una ciudad de provincias demasiado acostumbrada a mirarse el ombligo. Decir que su música relaja y reconforta puede resultar muy obvio y poco original, pero lo cierto es que es así. Recorrer sus letras es transitar por espacios abiertos y libres de opresión, sentir los acordes de su guitarra nos hace volar sobre los tejados bajo los que se enconden las miserias de un mundo gris y mediocre del que pensamos que no se puede salir. Él nos muestra un camino. Parece mentira que Rauelsson encuentre el punto de equilibrio entre dos realidades tan distintas como Portland, Oregón y Benicàssim, España. Cuando pensábamos que la vida estaba más allá del Penyagolosa, Rauelsson mezcla los olores y los colores de dos continentes y nos ayuda a encontrar la hermosura en nuestro propio entorno, en el Desierto de las Palmas (escucha), en el mar, en nuestra oficina, en nuestro dormitorio.

Por cierto, Santi, la descripción del jefe no va contigo.


We often move around hostile environments where personal relationships turn out too tense, rough and utterly unbearable. On many occasions, this stale air puts us in such a stresssful state that it is always the wrong person that ends up getting  a bum rap. We don't notice the seriousness of the situation until it's reached a point of no return, so sooner or later, we start searching for someone to blame. The paradox lies in the fact that, most of the times, the guilty one is hardly ever aware of the mess he's done, furthermore, he may even get surprised at the knowledge of all the grudge he's been growing around. Think of your bosses, if you're lucky enough to be an employee in times like these. Of course, there are excellent bosses out there, but today we're dealing with those who are named bosses but will never become leaders. Those guys despise the problems of their employees with the same indifference as they drink their cup of coffee from their machine of individually encapsulated doses. They make three-dish menus with the panicking hurry of their secretaries as the latter try to meet their sudden and unexpected requirements and then they eat all three dishes in an expensive restaurant where, of course, the current flatterer will pay for.  Finally, before leaving palace, the bags under the eyes of the whole staff will end up in the same glass of the ice that will receive a shower of a pure malt scotch taken from their "humble" office minibar.  Although getting into their minds -rotten by distrust, fear and their own lack of self-confidence- is a hard job, we have our own speech ready for the time when they disappear from our lives -in the hope of us being the first to leave. And we wish them bad luck, not as a revenge, but in the belief of divine justice. Because, when they are not bosses any longer, who will they eat up then? This song is dedicated to this kind.

The chorus in this beautiful song reads: 'If you don't sow, what do you expect but weeds?' If you're skeptical enough you will assume that there are many people out there who have done nothing but sow good seeds and life has given them nothing but pain in return, while others, whose path is full of dead bodies, are presently enjoying a rich life. Maybe this is the only thing they have left, a rich mansion surrounded by the most stinking and damaging weeds.

Too much poetry for such a cruel thing, you may wonder. I say, if none of our farewell words will cause an effect on them because after our leaving their minds will start planning on their next victim, why not killing them softly with this calm tune by Rauelsson? Raúl Pastor, the band's frontman, left his own environment -not sure if he considered it stale- to create a calmer atmosphere where contemplation is central. From Oregon, where he went to follow his studies and met the inspiration for his music, to Castellón, where he elaborated the lyrics of his album La siembra, la espera y la cosecha (Sowing time, wait and harvest time) (2010), Rauelsson presents a solid work, full of personality, that has its roots in the current folk trend of the US western coast (Laura Gibson, Bart Davenport, Loch Lomond) and eventually lands on the Spanish eastern coast like a silent hurricane in slow motion that oxygenates the blurry air that constrains a provincial town that has spent too long contemplating its navel. The EP Debutantes is an advance of this album. Stating that his music is relaxing and comforting might sound too obvious, but it is just true. His lyrics make us stroll around open spaces that are free from oppression, his guitar chords make us fly above the roofs under which all the mediocrity of our world lies, an ordinariness of which we think it's impossible to get out.  He shows us the way to. We can't believe that Rauelsson finds the exact balance between Portland, Oregon and Benicàssim, Spain, two absolutely different realities. Just when we thought life started far off the mountains surrounding our hometown, Rauelsson mixes smells and colours from both continents and helps us find the beauty in our own environment, in the Desierto de las Palmas (listen), in the sea, in our workplace, in our bedroom.

By the way, Santi, the description of the boss does not apply to you.

Enlaces:
Rauelsson's official website: www.rauelsson.com
Rauelsson at Myspace, Facebook