"La música es sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión. Que la música sea el alimento del amor."
"Music is synonym of freedom, of playing what you want and how you want, as long as it's good and made with passion. Let music be love's food."
Kurt Cobain (1967-1994)

Mostrando entradas con la etiqueta The Divine Comedy. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta The Divine Comedy. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de diciembre de 2016

My Own Private 2016 Top #60, Part Three - Tiny Little Things (Ben Watt - Gradually)

CCXII
'There wasn't a lightning strike 
It just crept over me 
Something about your love just got to me gradually 
Like an autumn fire 
A growing intensity 
Something about your love just got to me gradually 
Opposite in so many ways 
Was that what it was about?'


GRADUALLY
Ben Watt
Fever Dream
Unmade Road
2016

Soy especial fan de esas canciones que parecen simples y al final se convierten en pequeñas y delicadas obras de arte. Es difícil clasificarlas, por eso cada una de mis entradas es perfectamente cuestionable desde ese punto de vista. Pero por la autoridad que me otorgo a mí mismo como dueño y señor de este blog, paso a reseñar estas seis maravillas del arte.

Con Ben Watt no puedo hacer más que descubrirme. Su talento todavía no ha sido suficientemente reconocido. Desde su disco de culto North Marine Drive, protagonista de una de mis más emotivas entradas hace años, hasta este nuevo disco en solitario, pasando por su etapa folk-pop y luego más electrónica con Everything But The Girl, Ben Watt siempre ha destacado por su constante cambio y ganas de experimentación. Parece que con el último trabajo se sube al carro de los cantautores clásicos y deja de lado la electrónica para concentrase más en su guitarra y en los sonidos clásicos del rock. Hay que seguir descubriéndolo. Gradually no es la típica canción que te enamora a la primera, pero si le das tiempo te atrapará sin compasión.


Otros candidatos a encabezar esta tercera entrada han sido:

The Lagoons - California

Los hermanos californianos (cómo no) Joey y Ryan Selan hace poco que han irrumpido en el mundo de la música más o menos mainstream con un pop electrónico con toque de jazz, soul y funky. Con todo esto, el tema escogido aquí es de una sencillez extrema que respira ternura y una agradable sensación etérea. Parece fácil, pero hay que ponerse.


Pete Yorn - My Father

El bueno de Pete ha sacado nuevo disco en 2016 (Arranging Time), pero este tema no está incluido en él. De hecho, tras unas fechas en Souncloud, pasó directamente a Spotify y creedme si os digo que no he conseguido encontrarlo en ningún otro sitio. La canción está obviamente dedicada a su progenitor, y tiene una composición tan sencilla a base de batería, teclado, guitarra y bajo que uno se pregunta cómo se consigue hacer una cosa tan bonita en apenas dos minutos y veinte segundos. Te sabe a poco pero no necesita durar más. Lo dicho, una pequeña perla en el océano.



C Duncan - A Year Or So

Su primer disco Architect (2015) ya me impactó. Y antes de sacar The Midnight Sun (2016), este multiinstrumentista escocés de formación clásica, C Duncan publicó un EP de cuatro canciones que se abría con este tema de aroma vintage y que, como casi toda su discografía, destaca por la suavidad de su voz y unos acordes evocadores de otras épocas, sin que suene a antiguo. Muchos paralelismos con el espíritu gentleman y teatral de The Divine Comedy pero dejando patente su característico toque personal.



Matthew E. White feat. Natalie Prass - Cool Out

Después de uno de los mejores discos de 2015, Fresh Blood, el artista de Virginia Matthew E. White nos deja esta pieza a dúo con Natalie Prass que es una belleza de principio a fin. Un acierto la introducción de ese teclado moog para dar el contrapunto a un tema de entrada poco atractivo y monótono, susurrante, que parece que no despega. Ni ganas. Hemos dicho que la cosa iba hoy de sencillez ¿no?



Luis Prado - Estoy Gordo

Podía haber puesto este tema encabezando la entrada, resaltado, con luces de neón y fanfarrias introductorias, porque puede que sea uno de los que más he escuchado y cantado este año. Luis Prado es de los mejores compositores, letristas y pianistas de rock que tenemos en España. Repasad su discografía con Señor Mostaza y luego hablamos. En sus directos se gana al público desde el minuto uno y consigue lo que muchos envidian, que la audiencia esté pendiente de sus letras. Este tema subtitulado La perplejidad ante el declive, nos ha tocado a muchos que ya estamos entrando en esas edades delicadas. Desde luego, afrontar ese declive con sentido del humor aunque nos deje un regusto a cruda realidad es digno de maestros. Y de Luis Prado no se puede hacer otra cosa más que aprender.



Próximamente: My Own Private Top #60, Part Four - Feelgood Tunes

lunes, 25 de octubre de 2010

Sorpresas te da la vida... (Prefab Sprout - Life Of Surprises)

LX
"There's something in our lifetime won't let us settle down"

LIFE OF SURPRISES
Prefab Sprout
Protest Songs
CBS Kitchenware Records
1989

(ENGLISH AHEAD) Empecé este blog por la pura curiosidad de ver si el escribir regularmente sobre la música que me gustaba valía la pena, si a alguien le interesaría, si había por el ciberespacio alguna alma gemela (musicalmente hablando). Poco me costó darme cuenta de que me resultaba más fácil y reconfortante hablar de mí que de los cantantes o grupos que elegía para la entrada semanal. ¿Vanidad? ¿Atrevimiento? ¿Exhibicionismo? Puede ser un poco de cada cosa, pero solo en pequeñas dosis. Lo cierto es que lo que sale reflejado aquí es lo que me sale de natural cuando me siento frente a la pantalla y reviso lo que me pasa por dentro, de modo que al final, de tanto repetir que esto es un blog de canciones, resulta que va y ¡sorpresa! se convierte en un diario en toda regla.

No quiero decir que a partir de ahora no vaya a hablar de música -que sí-, pero digamos que no voy a ponerle tantas vallas al prado y no voy a limitarme exclusivamente a la música indie (en realidad, ya me había saltado este presupuesto antes). Además, viendo el efecto terapéutico de escribir sobre lo que te emociona o te indigna, me quiero quedar con la sensación de que soy libre de poner negro sobre blanco aquello que me dé la gana. Faltaría más que, encima de crear yo el blog, me autoimpusiera una absurda presión a modo de línea editorial que no me pudiera saltar cuando quisiera.

Viene todo esto por los recientes acontecimientos con los que la vida me ha sorprendido, que tienen que ver con la pérdida. La desaparición de tu vida de personas que un día se asomaron tímida o avasalladoramente a ella y que, tras un periodo de tiempo variable, se esfuman sin encontrar explicación. Estas personas te prometen amistad eterna, te abren las puertas de su casa y se vuelven zalameras en expresiones llenas de afectividad hasta que un día ¡sorpresa! te das cuenta de lo poco que en realidad contabas para ellos. Ya ni hablo de ciertos elementos, llamémosles mediáticos, idealizados, que una vez conocidos en persona ¡sorpresa! desvelan una falta de clase tan grande que, con su altivez y soberbia, te devuelven al mundo real con una sonora e inmerecida bofetada. Y es que no aprendemos. En estos casos, siempre, bienvenida la pérdida.


La vida te da sorpresas... como dice más de una canción. La de Prefab Sprout, una de mis favoritas del grupo liderado por Paddy McAloon, te avisa de lo poco que sirve a veces hacerte mayor y más sabio, si no sabes lo que te vas a encontrar a la vuelta de la esquina, por mucho que programes tu vida. Las personas entran y salen de ella a veces a cuentagotas y otras en inesperada avalancha. Unas te fascinan y otras te repelen y, al final, quedan sólo unas poquitas que, por más que ellas quisieran, jamás desaparecerán de tu vida, permanecen en tu corazón aunque no las vuelvas a tocar ni a ver en persona. Por eso, mejor no perder el tiempo con hologramas que se desvanecen al intentar tocarlos y que no ofrecen más que una ilusión de amistad y de afecto más falso que los billetes del Monopoly. Me quedo con la gente que solo te da sorpresas el día de tu cumple.

Pero esto lo digo todo de buen rollo, eh! Que, como dice la canción: "la acritud es un reclamo para que regresen las peores cosas."

Y ahora vamos cono el grupo. Como cuando hablaba de The Divine Comedy y Neil Hannon, de la misma manera Prefab Sprout es Paddy McAloon, y viceversa. Uno de los compositores y letristas más brillantes que ha dado el pop desde los años 80. Desde el rompedor y arriesgado Swoon, pasando por la obra maestra que es Steve McQueen, donde no sobra una nota ni un verso, el comercial From Langley Park To Memphis o el introspectivo Jordan:The Comeback hasta el ninguneado Let's Change The World With Music, Paddy ha dado muestras de cómo se puede transitar por la difícil línea que separa el pop melódico de la "pastelada" y salir airoso en todos los intentos. Los que ya lo conocéis, este es el momento de revisarlo, y los que nunca lo hayáis escuchado, no sabéis lo que os perdíais.

I started this blog out of curiosity. I wanted to know whether the experience of writing regularly about the music I liked was worth it, and if anybody in the cyberspace would be interested in me (musically speaking). Soon I realized how comforting it became to write about myself rather than of the bands I chose for the weekly post. Is it vanity, daring or exhibitionism? Probably there's a little bit of all that, but just in small doses. It's just that I started finding it natural to talk about what was going on inside me at the very moment I sat before the laptop screen. Thus, the blog started changing from a song blog to a... surprise, surprise! a personal diary.

I don't mean I am going to stop writing about music (I certainly won't), but I won't limit myself to indie music (in fact I had already skipped that self-imposed rule). Moreover, having seen the therapeutic effect of talking about what I love and detest, I want to remain with the impression that I'm writing about what I really like. I want to feel as free as a person that has started his own blog can feel. I don't want to stick to absurd impositions.

The reason for all these thoughts is the recent event in my life that have to be with the feeling of loss; the dissappearance of people from your life. People that one day turned up timidly or just pushing on and all of a sudden, after a certain period of time, simply fade away. These people promise you a neverending friendship and flatter you with false affection and loving words and open the door to their homes for you to come at any time until one day...surprise, surprise! you realise how little you really meant to them.  Not to mention all the celebrities that you once happened to meet in person and... surprise, surprise! reveal such lack of class that slaps you off the idealized dream in a most undeserved way. Conclusion: we never learn enough. In these cases, let's welcome the loss.

It's a life of surprises (quote). Prefab Sprout's song, one of my favourites of Paddy McAloon's band, warns us of how 'it's no help growing older or wiser', if you never know what lies ahead, no matter how much you plan about your life. People come in and out of it, sometimes little by little and sometimes en masse. Some are fascinating and others are repulsive, but in the end, only a few of them remain. These ones never fade away, even if they wanted to, even if you never touch or see them again, because they live in your heart forever. So, I think we'd better not waste our time with holograms that vanish in the air the moment you want to touch them and offer nothing but an illusion of friendship, because they are as fake as Monopoly currency. I prefer the ones who only give you surprises on your birthday.

But don't you think I'm being too nasty, I am saying all this with all my love and positive energy. I believe Paddy when he sings: 'bitter makes the worst things come back'

So let's talk about the band. As well as The Divine Comedy and Neil Hannon, Prefab Sprout is Paddy McAloon and viceversa. The latter is one of the most brilliant songwriters that pop music has given us since the eighties. He has always been able to walk along the thin line that divides mellodic pop and affected sentimental songs. Since the risky Swoon, the masterpiece Steve McQueen, where no verse or chord can be left out, the commercial From Langley Park To Memphis or the introspective Jordan:The Comeback until the ignored Let's Change The World With Music, Paddy has been successful any time he's tried to. If you already know about the band, it's time to revisit. If not, how lucky you are, because you don't know what you were missing.

Enlaces:
Prefab Sprout's unofficial websites: www.prefabsprout.net  www.ferhiga.com/prefab

martes, 10 de agosto de 2010

Neil Hannon es Juan Palomo (The Divine Comedy - At The Indie Disco)

L
"Give us some Pixies and some Roses and some Valentines
Give us some Blur, and some Cure, and some Wannadies"

AT THE INDIE DISCO
The Divine Comedy
Bang Goes The Knighthood
DC Records
2010

THE EDINBURGH CHRONICLES - PART 5

(ENGLISH AHEAD) Celebramos 50 entradas, 50 canciones, con un homenaje al pop. Los más jóvenes lectores encontrarán raro que los conceptos "indie" y "disco" puedan realmente convivir en el título de cualquier canción, pero hay que explicar a las nuevas generaciones que muchos de nosotros hemos bailado en discotecas a ritmo de Softcell, New Order y hasta me recuerdo moviendo el esqueleto en una sala de pueblo con el Bigmouth Strikes Again de The Smiths, Love Song de Simple Minds o el Boys Don't Cry de The Cure. A esos tiempos nos remite At The Indie Disco, y lo hace con una melodía pop, directa, simple, bailable y pegadiza. Parece fácil, pero pónganse a ello y a ver si les salen el puñado enorme de excelentes canciones que The Divine Comedy nos lleva ofreciendo desde 1990. Neil Hannon rememora tiempos pasados en los que su adolescencia vivía colgada de la música de las bandas que todavía no se consideraban indie porque simplemente no había un circuito indie, y la música todavía se valoraba por su calidad y su trascendencia. "Aquí estoy yo y mis influencias", parece decir. (aquí la letra)


Y es que Neil Hannon, que es The Divine Comedy -y viceversa- sabe, en este caso y en este disco, deshacerse de la grandilocuencia de los complicados arreglos orquestales y centrarse en la belleza de la composición a piano o guitarra. Así lo demostró en el concierto que dio en el festival The Edge, aquí, en Edimburgo, el pasado 6 de agosto. Un hombre, su piano y su guitarra. 

La pequeña Liquid Room de la Old Town albergaba un gran número de fans -ya de una cierta edad, para qué negarlo- que jaleó y acompañó al solista desde que los primeros compases de Assume The Perpendicular sonaron en el escenario. Guiños de complicidad con The Complete Banker y conexión absoluta con Everybody Knows (Except You), National Express, Songs Of Love o Becoming More Like Alfie, en las cuales los incondicionales suplieron con sus voces todos y cada uno de los arreglos originales. Hubo momentos más intimistas con Lost Property, A Lady Of A Certain Age, Snowball In Negative y When A Man Cries, que por momentos nos recordaron al mejor Rufus Wainwright. Y justo a mitad del espectáculo, la primera sorpresa de la noche, una magnífica versión de Time To Pretend de MGMT que nos puso los pelos de punta. 


Cuando el ambiente se relajaba demasiado surgían potentes la mencionada At The Indie Disco, la emocionante Our Mutual Friend o la brillante I Like (aquí el tronchante videoclip), su último single, con la que remató el espectáculo. Poco importó que su primer y único bis acabara con una improvisada y fallida versión del It's A Sin de los Pet Shop Boys, que al final resultó delirantemente encantadora, porque la sensación de que estábamos ante un monstruo de la música, ante un compositor excepcional, un crooner a medio camino entre Jacques Brel y Paul McCartney y un entertainer nato nos dejó plenamente satisfechos.

Neil en plena apoteósis justo desde el mismo lugar en el que disfrutamos del espectáculo.

Tras semejante subidón de pasión por la música, no me queda nada más que contestarle al bueno de Neil: "We do like you".

Today we are celebrating our first 50 posts, our first 50 songs, with an homage to pop music. Many youngsters will find it hard to understand how the concepts "indie" and "disco" can possibly go together, but the new generations must know that most of us in our forties used to dance to bands like Softcell or New Order in discos, and I can even remember myself shaking my body to The Smiths's Bigmouth Strikes Again, Simple Minds's Love Song or The Cure's Boys Don't Cry. Those times are recalled in At The Indie Disco, a simple, direct, danceable, catchy, poppy song that looks an easy choice. But tell me, can any of you try do the same and come up with such handful of excellent tunes as The Divine Comedy has been offering us since 1990? Neil Hannon looks back into his teenage years, when he used to live constantly aware of the music of those bands that, at the time, were not yet considered indie, for there was no indie circuit as we know it now, and music was still valued in terms of quality and relevance. "Here am I and my influences" -he seems to state (lyrics here)

Neil Hannon, who is The Divine Comedy -and viceversa- knows how to get rid of the grandiloquence of the complex orchestral arrangements and, instead, focus on the beauty of each composition, as it is shown in his latest album and in the concert we attended at Edinburgh's The Edge Festival on August 6th. A man, his piano and his guitar.

The small Liquid Room in the Old Town was packed with a great number of fans -of a certain age, no need to deny it- who cheered and applauded from the very first chords of Assume The Perpendicular. Conspiratorial winks with The Complete Banker and absolute connection with Everybody Knows (Except You), National Express, Songs Of Love or Becoming More Like Alfie, where the biggest fans accompanied with their voices after the arrangements the songs had originally been recorded with. There were moments for a most intimate atmosphere with Lost Property, A Lady Of A Certain Age, Snowball In Negative and When A Man Cries, which  at some point evoked the best  Rufus Wainwright. And just half way through the show, the first surprise of the night: an outstanding, breathtaking cover of MGMT's Time To Pretend. 

When the atmosphere got too relaxed, on came the stated At The Indie Disco, the moving Our Mutual Friend or the brilliant I Like (see the hilarious videoclip), his latest single, with which Neil ended the show. No matter if his first and last encore finished with an improvised failed cover of Pet Shop Boys' It's A Sin, which in fact ended up in a sweet boutade, because we were certain to be in front of a terrific musical genius, a sensational composer, a modern crooner halfway between Jacques Brel and Paul McCartney and a natural-born entertainer.

Such passion for music has left us speechless, so the one thing good old Neil deserves from us is a reply to his music: "We do like you".  

Enlaces/Links:
The Divine Comedy's official website: www.thedivinecomedy.com
TDC at Facebook, Myspace, Twitter, Youtube