"La música es sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión. Que la música sea el alimento del amor."
"Music is synonym of freedom, of playing what you want and how you want, as long as it's good and made with passion. Let music be love's food."
Kurt Cobain (1967-1994)

Mostrando entradas con la etiqueta Van Morrison. Mostrar todas las entradas
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viernes, 23 de diciembre de 2016

My Own Private 2016 Top #60, Part One - Big Names (Teenage Fanclub - I'm In Love)

CCX
'It feels good 
With you next to me 
That's enough, that's enough'

I'M IN LOVE
Teenage Fanclub
Here
Merge
2016

Mandan las buenas costumbres dar explicaciones ante los retrasos injustificados (o eso les digo a mis alumnos), así que, pese a no haber comprometido mi presencia por aquí con ninguna fecha creo que a la media docena de fieles seguidores se les debe alguna explicación. Allá va: la música me ha mantenido alejado. Precisamente la razón del blog ha sido la causante de tanto silencio. Y es que desde hace meses, el poco tiempo que me queda libre lo dedico a escuchar y a interpretar esa música que me apasiona, lo que hace casi imposible dedicar el tiempo necesario a la labor de escritura y publicación de manera regular. Ya dije en su momento que esta bitácora podía tomarse las pausas y las vacaciones que quisiera, pero jamás le echaría el cierre. La ventana estará siempre abierta.

Dicho esto, hoy me apetece retomarlo con una de esas listas que a casi nadie interesan porque son demasiado personales, pero me sale de dentro hacer balance musical del año. He tenido que hacer criba en mi lista de spotify hasta reducir los iniciales 260 temas a solo 60, y presentarlos en diez entradas durante las próximas fechas. He intentado agrupar los temas por estilos hasta que me he quedado con alguna agrupación más bien ecléctica, un cajón de sastre que por otra parte, me encanta, porque me va el caos. Estas entradas recogerán los temas que más he escuchado durante este año, no necesariamente lo mejor, sino simplemente las canciones que me han acompañado y me han hecho mucho más feliz. En muchos de los casos ni siquiera he escuchado el álbum entero.

El grupo de canciones que hoy presento viene a cargo de grandes nombres de la música moderna, gente que apenas necesita presentación.

Pongo en lugar destacado a los escoceses Teenage Fanclub, que han sacado nuevo disco en 2016 cuando ya ni se esperaba, pero se agradece siempre. Y sobre todo se agradece esa sencillez, la gracia del tema directo, marca de la casa, que te gusta desde el minuto uno, el valor seguro, ¿para qué van a arriesgar a estas alturas? ¿Mensaje? ¿Es que las canciones pop no hablan siempre de amor?


Otros candidatos a encabezar esta primera entrada han sido:

Nada Surf - Cold To See Clear

Otros incombustibles, de los que están siempre al pie del cañón, y es difícil que saquen un disco flojo. Quizás no han contado con el favor masivo del público por estas latitudes, pero yo casi los prefiero así antes de que se conviertan en unos insulsos Coldplay que llenan estadios y vacían corazones.


Suede - No Tomorrow

Ya sé que a muchos Suede ya os suena como del pleistoceno y que Brett Anderson se os atraganta. En mi caso, es que todas esas bandas que fueron Dios en su momento y deciden seguir siglos después haciendo lo que pueden pero siendo fieles a su estilo no me producen sarpullidos. Si quieren pasar de pop a heavy metal y les sale bien, yo les aplaudo, pero sinceramente, por mí que no lo hagan. Esta canción me parece un temazo que si lo sacara cualquier banda incipiente la elevaríamos a los altares. Igual va y el título es premonitorio y después de esto se retiran a sus aposentos. Mientras tanto yo disfruto.



Violent Femmes - Memory

De estos voy a decir poco porque les dediqué esta entrada (El principio activo de los recuerdos - Violent Femmes - Memory) con este tema hace unos meses. Está todo dicho. Bueno no, Viva Gordon Gano!



The Jesus and Mary Chain - Amputation

Estos tienen que estar porque sí. Desde luego no es lo mejor que han hecho, pero volver a escuchar la desgana con la que cantan los hermanos Reid y las guitarras distorsionadas de fondo a mí me pone. Y eso que es solo el adelanto del nuevo álbum.



Van Morrison - Too Late

Y aquí se cuela Van Morrison porque si no lo pongo no soy yo y la gente que me conoce bien pensaría que me ha pasado algo grave. The Man ha sacado el mismo disco que lleva sacando desde hace décadas. Cero cambios. Es más, yo creo que este tema lo he escuchado en nueve discos más. Pero con el León de Belfast todo me da igual. Es Van, tiene que estar, y punto.



Próximamente: My Own Private Top #60, Part Two - Don't Stop The Dance

domingo, 13 de diciembre de 2015

Nuestros lectores escriben la entrada 200 de What You're Missing

CC
Mil gracias a todos. Se os quiere.


Lo prometido es deuda, y aunque se haya hecho de rogar, hemos llegado a la entrada número 200. En una época en la que el fenómeno blog ha ido perdiendo peso en el ciberespacio, todavía quedamos unos pocos románticos que creemos en este formato como un vehículo de comunicación valioso y lleno de posibilidades. Y si no es así, el tiempo dictará sentencia y ya será de él lo que tenga que ser. Mientras tanto, hoy tocaa celebrar la efeméride y aquí tenéis los temas que varios lectores tuvieron a bien compartir conmigo para que formaran parte de esta recopilación ecléctica que tan bien responde al espíritu de este blog. En realidad es gracias a todo el feedback que he recibido desde el minuto uno de toda la gente que ha seguido esta bitácora más o menos regularmente por lo que sigo aquí. Y por eso, os merecéis este espacio en mi blog y en mi corazón. En esta lista de YouTube tenéis todas las contribuciones, aunque los rezagados que no habéis llegado a tiempo todavía podéis mandar vuestras propuestas mediante este formulario y la entrada se actualizará con ellas. 

Así que vamos a ello. Y será por orden de llegada a mi buzón. El más rápido fue Andrei, que eligió River Flows in You de Yiruma porque "siempre acudo a este canción cuando necesito animos y motivación... Me llena de positividad." Pues no está mal empezar siendo positivos.


La siguiente propuesta viene de Marte, que es el nick de nuestro usuario, aunque la canción es muy terrestre. Marte escogió Nada que perder, de Conchita porque "me recuerda mi historia de amor y desamor más fuerte". Algo me dice que a más de uno le pasará lo mismo.


Little River Band es el grupo que nos propone Fer. Un tema de 1978 que seguro muchos desconocíamos y que suena bien fresco. En palabras del propio Fer, Reminiscing ha de estar en este listado por "el ritmo, la melodía, el coro..."



Tonyxu82 propone un tema epidérmico donde los haya. Nada mejor que dejaros con las palabras que él usa para explicarse. "Es una canción que marcó una etapa, una pérdida, una transición. La melodía, la letra, su voz que me desgarra por dentro... el vídeo, sencillo, en negro y blanco... Es una artista que mi entorno no conoce. Me parece una obra maestra y una de las canciones mas tristes que he escuchado jamás. "Me moriré de ganas de decirte que te voy a echara de menos" ... Me destroza el final del video..." No queremos que os destroce, pero hay que admitir que Con las ganas de Zahara, según en qué situación nos encontremos, no es apta para todos los ánimos.


Blanca nos pide que cambiemos de registro y elige Zanzíbar de Toundra porque es un "muy buen grupo español, y sus temas me inspiran...". No podemos estar más de acuerdo.


Nada más y nada menos que Television es la banda que nos propone Cósimo Qüist. Venus es un temazo que tiene que estar aquí aunque "la verdad es que no tengo ni idea del nivel de popularidad que tuvo y tiene Television a nivel mundial pero los veo muy poco nombrados, pinchados o recomendados. Yo mismo los descubrí no hace demasiado tiempo. En cualquier caso me gustaría recomendar a toda la galaxia el disco Marquee Moon de Television. Para este post he elegido, de las que componen el LP, el segundo tema, Venus pero podría haber elegido cualquier otra. Me gustan mucho las guitarras, que fluyen con naturalidad de una parte a otra de la canción, y en general todo el aire fresco y genuino que desprende la banda." Seguro que la banda hubiera agradecido en su momento este feedback.



Wilma "La Voz" nos trae a Robert Plant con un pedazo de balada, A Stole Kiss. Otro ejemplo de cómo la música es pura emoción. "Hacía tiempo que una canción no me removía tanto... Alma pura", nos dice. A ver si alguien se atreve a decirle que no.


"Una pasada de tema". Así de escueto y así de claro es nuestro amigo Phil para presentar su propuesta. Y es verdad que desde los primeros acordes ya sabes que lo que viene después tiene que ser algo grande. Grandes Graveyard, grande este Slow Motion Countdown. Grande Phil.


Después de tanta balada, un tema de esos que levantan el ánimo. Y es que Dani sabe qué hacer para sobrellevar esos días que se nos atragantan a todos. "Porque me pone de tan buen humor que me lo pongo los lunes por la mañana para ir al curro!" M+A y Down The West Side es todo un antídoto contra el mal rollo.



Dice Isabel Romero que este tema "me transmite mucha energía". ¿Cabe más explicación? Eso es la música, algo que nos transmite energía, mil tipos de ella. Isabel, estamos en la misma onda, qué duda cabe. No puedes escuchar Ready To Go, de Republica sin moverte de tu silla.



Volvemos a los temas que nos tocan la piel y nos penetran más hondo si cabe. Rocío quiere que escuchemos este Sea Of Heartbreak de Rosanne Cash y Bruce Springsteen "porque ¿quién no ha tenido alguna vez el corazón roto?". Touché.



"Armonías vocales exquisitas y canción absolutamente atemporal. Podría haberse compuesto en los años 40, en 1985 o 2013. Cualquiera con una pizca de sensibilidad por el buen pop debería emocionarse con esta canción." Esta es la presentación de When You Go, de The Heavy Blinkers, el tema que nos propone Dela. De acuerdo en todo, un hallazgo.



La chanson française viene de la mano de Fabien, desde nuestro país vecino. En este caso nos recomienda Vivre pour des idées de Lény Escudero por un motivo más que convincente: "esta canción me hizo llorar la primera vez que la escuché". Si una canción tiene ese poder se merece una buena escucha.



ObedSG escoge a un nombre consagrado para su propuesta. Björk es para muchos un referente imprescindible para comprender la música de las últimas décadas. Pagan Poetry es un ejemplo más de lo que puede salir de la cabeza de semejante genio pero, como toda su música, proporciona experiencias personalísimas a los que la escuchan. "La caja de música que abre la canción y está presente hasta el final no sé que tiene pero toca algo dentro de mí. Además de la base y los coros que acompañan su voz, ¡geniales! También me gusta porque abrió su concierto de junio de 2002 en Madrid con ella." Pues vaya gozada además escucharla en vivo.



Robyn and La Bagatelle Magique nos ponen a todos a bailar, que ya era hora. Gracias a Deif por proponernos este Set Me Free, que "ha sido una de las canciones de la banda sonora de mi verano 2015". Un verano lleno de música y buen rollo, seguro.



Maite cambia radicalmente de estilo y quiere sugerir este tema de Deaf Shepherd, Gie's A Drink. "Los vi en directo en el festival del Fringe en Edimburgo y me encantaron. La música celta es una de mis pasiones. Nada más empezar a escucharla cierro los ojos y me transporta a un momento muy feliz y añorado de mi vida, a una ciudad que me fascina y que me está esperando ..." Ayyy, cuántas veces una canción dispara los mecanismos del teletransporte...


Labios rotos, de Zoé, es el tema que nos propone un valenciano en San Francisco. "Me gusta lo que quiere transmitir, que para amar no hace falta mas que un corazón, que nos olvidemos de la edad y de lo material y que simplemente amemos." A veces lo mejor es siempre lo más simple.


Mati sabe que sus propuestas son órdenes. "Sólo escuché un trocito en el coche, pero pintaban bien y por eso he buscado algo en youtube para que los oigas." Escuchados Belize y Little Secrets solo he de decir que en mi móvil ya tengo varias canciones de ellos sonando todos los días. Es lo que tiene que te conozcan bien, demasiado bien.


Si lo hubiese hecho adrede, no me habría salido mejor este final. Berta Goldman no me conoce de nada (creo), pero esto de la música es tan mágico que puede hacer que dos extraños conecten de manera instantánea. Probablemente ella no sepa que para mí la palabra Dios se pronuncia Van Morrison. Por ello, cuando vi esta última propuesta en mi buzón pensé "esto ha salido redondo, es hora de publicar". Sweet Thing le parece como que "música y letra me suenan a antiguo, a un pasado (ajeno) mejor." Para mí Sweet Thing es La Belleza, y eso no tiene pasado ni futuro. La Belleza es eterna.




jueves, 8 de octubre de 2015

Todo lo que era yo (Rafa Spunky - (I Feel Like) Bryan Ferry)

CXCVII 
"Don't stop, let's play
And let the music fill your brain 
Don't stop, lose control 
And let the groove lift your soul"

(I FEEL LIKE) BRYAN FERRY
Rafa Spunky
Mitomanía EP
Nocturne Records
2015

Había llegado hasta el punto de no poner música en ningún dispositivo. No era una acción deliberada para evitar tener que escuchar ciertas canciones que me evocaran algo que quería olvidar, no era eso. Era algo más grave. En varias ocasiones intenté cantar alguna canción mientras sonaba en el ordenador y a los diez segundos se me retorcía el estómago y la garganta se me cerraba como si me anudaran la tráquea con un rizo de pescador. Y me empezó a pasar con cualquier canción. Entonces paraba el reproductor. Prefería el silencio.

Había llegado hasta el punto en que los chistes de los vecinos de Montepinar ya no me hacían gracia, las lecturas no pasaban de la tercera página de ningún libro, no podía ver una película entera concentrado, los goles de Messi no me hacían saltar del sofá y las suculentas recetas que llevaba probando desde hacía tiempo fueron sustituidas por latas de fabada o garbanzos a la riojana.

No era difícil detectar la sensación de pérdida, de ausencia de ilusión por todo aquello que antes me hacía disfrutar. Tendemos a pensar que ciertas cosas forman parte de nosotros de forma indisoluble, como extremidades invisibles que no puedes perder. Pero es un craso error, la vida puede amputarte esas extremidades tan necesarias para tu bienestar mental sin que te des cuenta. Y, por supuesto, toca rescatarlas y realizar una operación de urgencia que restituya el estado anterior.

Hecha la reparación, parece ser que los miembros amputados comienzan a recuperar la sensibilidad, el cerebro los reconoce como suyos y la sangre vuelve a correr por sus venas. En algún momento pensé que la música me había abandonado, incluso la llegué a ver como un elemento ajeno a mí. Yo, que empecé escuchando música de bien pequeño con la orquesta de Paul Mauriat sonando en el coche de mi padre, con la Sinfonía del Nuevo Mundo de Dvorák, el Cascanueces de Tchaikovski, la discografía entera de los Beatles, la de Abba, la música disco, cantando una y otra vez las canciones de Grease y de Xanadu, pasando mi adolescencia entre la movida madrileña, los nuevos románticos y el rock sinfónico, descubriendo en mis veintipocos a The Smiths y Van Morrison, dejándome sorprender por el brit pop y el grunge, elevándome a las alturas con la New Age y más recientemente adentrándome en los procelosos y tan opuestos mundos del stoner rock o de la música de club. Si todo esto era yo, me quería de vuelta, y no solo como antes, sino mejorado y ampliado.

Dice Rafa Spunky en una entrevista que "le sorprende la gente a quien le interesa algo más que la música en sí misma". Yo entiendo lo que quiere decir. La música en sí misma ya te lo da todo. No necesitas saber nada del compositor, ni necesitas un vídeo, ni una campaña publicitaria. Si te llena, sobra todo lo demás. Si te hace llorar, cumple su labor; si te hace gritar, libera tu tensión; si te transporta, viajas sin moverte, y; si te hace bailar, te llena de alegría. El tiempo, siempre terapéutico, el otoño, tu propia fuerza interior, el espíritu de supervivencia, me han devuelto aquello que era mío: la pasión por la música. Porque la ella siempre estuvo ahí, así que me siento como Bryan Ferry, sin ganas de parar: 


Y como Rafa Spunky, con ganas de dejarme llenar, de dejarme llevar por el ritmo. Y vaya ritmo el de este tema. La esencia de la música disco en tres minutos y medio, falsetto incluido. Además, Spunky confiesa que le gusta de todo, desde Las Grecas hasta Metallica, ya que siempre hay algo bueno en todo tipo de música. Me sumo a su declaración.


Rafa Spunky's website: rafaspunky.bigcartel.com
Rafa Spunky on: Facebook

sábado, 6 de noviembre de 2010

Lions and dogs (Van Morrison - Sometimes We Cry)

LXIV
"Sometimes we live, sometimes we die, sometimes we cry"

SOMETIMES WE CRY
Van Morrison
The Healing Game
Polydor
1997

(ENGLISH AHEAD) Desde el primer momento, mi madre me dijo: "tiene una mirada triste." Estuvimos juntos quince años, durante los cuales se escuchó todos y cada uno de los discos de Van Morrison según caían en mis manos, y nunca protestó. No era muy exigente en lo que se refiere a las tareas de casa, y yo siempre le echaba en cara su poca tendencia a recoger lo que iba dejando por ahí; vamos, que ensuciaba más que limpiaba, pero luego aceptaba de buen grado todo lo que le proponía. No me hacía la comida, pero siempre que llegaba a casa mostraba la alegría de quien no ha visto a un ser querido en años. Tanto me había acostumbrado a su carácter que había días que ni le devolvía el saludo. Aún así, al día siguiente, ella no me lo había tomado en cuenta. Le gustaba quedarse largas temporadas en la casa de verano de mis padres, donde respiraba el aire que el resto del año no había en la ciudad. Se puso enferma en varias ocasiones, algunas graves, pero demostró un espíritu de superación y de resistencia digno de elogio. Ahí si nos dio una buena lección. Ayer se fue definitivamente. Hoy he abierto la puerta de casa y por primera vez, al no poder alegrarme por su presencia, se me han salido las lágrimas. 


Senda nunca se consideró a si misma un can. Rehuyó casi obsesivamente el mezclarse con otros individuos de su especie, e incluso, como los humanos, con el tiempo, no le entraban ganas de conocer a más personas. Ella era fiel a los suyos y, los demás, que no le vinieran con tonterías -los responsables del hotel canino donde se quedaba algún fin de semana le habían apodado cariñosamente "la Señora". Como yo, respondía con malas caras a las impertinencias y a la mala educación (no sé quién se lo pegó a quién), y no se destacaba por ser el típico perro que se lanza a tu estómago y te da lametones encima de la cama, pero siempre recordaré su cabeza apoyada en mi muslo cada vez que esperábamos el ascensor para bajar a pasear: era su particular gesto que los humanos tendemos a interpretar como de cariño y amor y que probablemente no sea más que un gesto instintivo y propio de su naturaleza animal. No le dimos una vida de campo y monte, como se pudo merecer, sino una de ciudad y piso, pero se acostumbró a ella y al final, no quiso otra. Formaba parte de la familia y ahora la extraño como a uno más. Mi madre tenía razón: tenía la mirada triste y para ser humana solo le faltaba llorar.


A Van Morrison lo he visto actuar como cinco veces en España. En Barcelona, dos veces, Valencia, Benidorm y Castellón. La primera vez, el 9 de octubre de 1996, en el Palau Vall d'Hebron de Barcelona me quedé gratamente sorprendido con un espectáculo de más de dos horas y varios bises, el último de los cuales fue un avance de su siguiente disco, The Healing Game. Precisamente tocó la canción que da nombre al álbum, y nos dejó al auditorio petrificado. Van, acompañado de los músicos con los que acababa de dejar registrado el monumental directo de A Night in San Francisco, ofreció la mejor versión de sí mismo: un músico descomunal, un derroche de sentimiento y una mezcla de introspección, furia y éxtasis como no he vuelto a ver en mi vida, ni siquiera en él mismo. Con la edad, Van empieza a cumplir su cometido nunca más allá de lo pactado, que es una hora y media de concierto. Ya pocas veces se desmelena. Y los bises... si me da la gana, y sólo uno. Pero Van es, EL HOMBRE (The Man), y se irá siendo hosco, huraño, esquivo y poco amigo de cumplidos cara a la galería. Y me da igual que así sea, aunque no haya vuelto a sacar un álbum tan redondo como The Healing Game y ya no haya jamás un Astral Weeks. Porque su música nos acompaña durante toda la vida -dicen que Van tiene una canción para cada estado de ánimo-, a veces nos estremece, otras nos acaricia suavemente la piel, otras nos da lametones y otras hasta nos ladra, pero jamás, jamás, nos abandona. Él, más que un perro, es un fiel león.

From the very beginning my mum said: "She's got a sad look". We were fifteen years together, and all this time she listened to every single album by Van Morrison that fell into my hands, and she never complained. She didn't care much about housework, so I was a bit fed up with her little concern about leaving her stuff around; clearly, she  got everything dirty instead of cleaning, but then she accepted willingly any suggestion. She would never cook for me, but she always showed excitement every time I came in from work, as if she hadn't seen me for ages. I was so used to her reaction that on many occasions, I simply forgot to greet her back. Nevertheless, the next day she acted as usual, no grudge.  She liked staying at my parents' summer residence for long periods. There she would breathe the fresh air that lacked in town. She got seriously ill several times, but she showed a praiseworthy spirit of resistance. Yesterday she left for good. Today, I have opened the door to my flat and I couldn't keep my teardrops at the sight of the empty corridor.

Senda never considered herself a hound. She refused to mingle with other dogs, and  as the human being that she thought she was, she started to dislike meeting new people as she grew old. She was just faithful to her beloved ones but couldn't be bothered about the rest of the world -the people in the canine residence where she used to stay on certain weekends used to call her "The Lady". As myself, she reacted bitterly to impertinence and bad manners (I don't know who passed it on to whom), and didn't stand out for her licking your cheeks on the bed on Saturday mornings, but I'll never forget her head leaning against my thigh while waiting for the lift to go out for a walk.  Where there was probably no more than natural instinct I wanted to believe that it was  a  true manifestation of love and affection. We gave her an urban and home-loving life, instead of a deserved country and open-air one, but she got used to it and never asked for anything different.  She was part of the family and now I miss her as so. My mum was right: she had a sad look and crying was nearly the only thing she had left to do to be called human.

I have been to several Van Morrison shows throughout the years. The first one in Barcelona, on October 9th, 1996, where I was really surprised by a more-than-two-hour show and several encores, the last one being an advance of his next album, The Healing Game. It was the title track that left the audience out of breath. He was accompanied by the musicians that had toured with him following the A Night in San Francisco magnificent live recording, and he offered the best version of himself: a huge artist, a tremendous display of feeling and a mixture of introspection, fury and ecstasy as I have never again experienced, not even in his next shows. Through the years, Van has started showing no more than a professional performance, no more than one-and-a-half hours of music and one encore, if you're lucky and he feels like it. Rarely does he run wild on stage any longer. But he's Van The Man and will die a surly, unsociable man, not prone to play to the gallery. And I don't mind his being so, even if he hasn't issued another album as good as The Healing Game or there will be no other Astral Weeks. His music will always accompany our lives -it's said he has a song for every mood-, some songs move you, some caress your skin, some lick our face and others just bark at you, but his music never ever deserts you. More than a dog, he is a faithful lion.


Enlaces/Links:
Van Morrison's official website: www.vanmorrison.com
Van Morrison's unofficial blog: vanmorrisonnews.blogspot.com

martes, 26 de octubre de 2010

Vamos a la cama... (The Green Apple Sea - Sleep! Now!)

LXI
"Come on, son, now you sleep. Close your eyes and hold your feet."

SLEEP! NOW!
The Green Apple Sea
Northern Sky / Southern Sky
KandF Records
2010

(ESPAÑOL ADELANTE) From time to time I receive messages inviting me to listen to bands around the world in case they met my likes and I eventually wrote a review. As I said in my last post, I've no intention to become a critic or to give the impression that I know so much that all I like is simply unmissable. What I'm sure of is that each music has its moment, and today I can't wait to present this band coming from Nürnberg, Germany (thanks Stefan for stepping into my facebook)

First of all, I must say it shocked me so much to learn of their origin, because at first listening it sounded so American to me. Lately I've been listening to Grand Archives, Great Lake Swimmers, The Strugglers and The Low Anthem and it just seemed to mee that The Green Apple Sea were to follow in the list. They are, but only after crossing the Atlantic into Europe. That's what I call globalised music. Nowadays the best country music could be based miles away from where it was born, as well as Germany is not any longer the only place to enjoy techno music.

Music is a state of mind. That's why, following my long spell of anxiety, stress and sorrow -and a good dose of tranquilizers-, I finally seem to see the light at the end of the tunnel and a new world of relaxation and good vibes ahead. A bright place where The Green Apple Sea are playing an important role. The new album is enjoyable from beginning to end. These guys show confidence in what they're doing, knowing they're attempting no original category of music, but that doesn't mean they've got no personal style. No matter how much my mind recalls Ryan Adams's Sweet Illusions when listening to Whale Watching, no matter the impression of dejà vu, I just love those tunes -special mention to Rock'n'Roll Band and Satellite Wings.




Nevertheless, I want to highlight this nice little tune called Sleep! Now!. A song that starts in an Nilsson-esque classical arpeggio sound and then the subtle piano notes -like a faster version of those in Van Morrison's Scandinavia- give way to an emotional bass line along which the lead singer walks his way into a delicate path towards the land of dream. Just the song I need. Thank you for bringing peace and calmness to our restless world.

De vez en cuando recibo mensajes en mis distintos perfiles por Internet invitándome a escuchar a tal o cual grupo por si es de mi gusto y acabo dedicándole una reseña. Como ya comentaba en mi anterior entrada, no tengo ninguna intención de convertirme en crítico musical ni que la gente se piense que sé tanto como para imponer mi opinión como imprescindible. Lo que sí tengo claro es que cada música tiene su momento y éste es el de esta banda de Nuremberg, Alemania (gracias, Stefan, por colarte en mi facebook)

Lo primero es comentar la sorpresa del origen de la banda. Estaba convencido de que sonaban y eran norteamericanos. Pues era sólo lo primero. Llevo un tiempo escuchando a Grand Archives, The Low Anthem, Great Lake Swimmers o The Strugglers y pensaba que The Green Apple Sea se unirían a esta lista. Y lo hacen, pero no sin antes cruzar el Atlántico camino de Europa. A esto lo llamo yo globalización musical. Y es que ahora la mejor música country se puede encontrar a kilómetros de donde nació, de la misma manera que ya no es necesario ir a Alemania a escuchar el mejor techno.

La música es un estado de ánimo. Por eso, después de un largo periodo de estrés, ansiedad y pena -y una buena dosis de tranquilizantes-, parece que empieza a asomar la luz al final del túnel y un nuevo mundo de relax y buenas vibraciones se atisba en el horizonte. Y aquí The Green Apple Sea juegan un importante papel de acompañamiento. Su nuevo álbum se disfruta de principio a fin. Esta gente muestran confianza en lo que hacen, sabedores de que no están intentando ser originales, lo cual no significa que no tengan un estilo personal y propio. No importa si Whale Watching me evoca al Sweet Illusions de Ryan Adams o si tengo una ligera impresión de dejà vu, simplemente me encantan estas melodías -especial mención a Rock'n'Roll Band y Satellite Wings.

Sin embargo, hoy quiero resaltar esta pequeña canción llamada Sleep! Now! Una melodía que empieza con los ya clásicos arpegios Nilssonianos para seguir con unas suaves notas de piano -como en una versión más rápida del Scandinavia de Van Morrison- que dan paso a una emocionante línea de bajo sobre la que la voz del cantante se abre camino delicadamente hacia el territorio del sueño. Justo lo que necesito. Gracias por traernos paz y quietud a nuestro mundo sin aliento.

Enlaces/Links:
The Green Apple Sea at Myspace

domingo, 14 de marzo de 2010

We Can Work It Out (The Swell Season - Low Rising)

XXVI
"I wanna drink with you all night, till we both fall down"

LOW RISING
The Swell Season
Strict Joy
Anti
2009

Hace una semana se concedieron los premios Oscar en Hollywood. Por lo que se refiere a los premios musicales, debo decir que no me han apasionado. Dejaremos el premio a la mejor banda sonora para otra entrada y nos centraremos en el de mejor canción. La carrera comercial de los temas ganadores de este premio es curiosamente desigual. Hace unas décadas, el Oscar en esta categoría significaba repercusión mundial, al estilo Eurovisión, pero hoy en día, salvo que seas Bruce Springsteen o Elton John, me temo que, o la peli es un bombazo, o el tema se defiende por sí solo o no te comes una rosca. No he visto la película Crazy Heart, lo cual no es óbice para comentar sobre el tema ganador The Weary Kind, interpretada por Ryan Bingham, pero mucho me temo que pasará sin pena ni gloria por radios y televisiones patrias. La canción no está mal, pero se me antoja algo plana y falta de sentimiento, opinión ésta perfectamente rebatible. Similarles circunstancias concurrían dos años atrás con la vencedora. Una película pequeña, Once, que aquí vieron 15 personas, y un tema intimista de dos "cuasi" desconocidos Glen Hansard and Markéta Irglová. Ocurre que, para mí, Falling Slowly, tiene esa sutil profundidad de los sentimientos a flor de piel de la que la ganadora de este año carece.

A week ago the Oscars were awarded in Hollywood. I wasn't excited about the winners in the musical categories. I will talk about best score in another post, today's the day for best song winner. Years ago, getting this award meant instant success worldwide, but today, unless you're called Bruce Springsteen or Elton John, the film is a massive blast or the song is perfect in itself, I'm sure you won't get anywhere. I haven't seen Crazy Heart, but that does not mean I can't speak about Ryan Bingham's The Weary Kind. I'm afraid it won't be aired in many Spanish radio or TV stations. The song is OK, but I find it somewhat plain and lacking in feeling (which, of course, is an argueable view). Similar circumstances appeared to be two years ago when "half-known" Glen Hansard and Markéta Irglová were awarded best song for Falling Slowly, from the tiny film Once. The thing is that I find the latter much deeper in showing emotions and more likely to give you goosebumps.


A Glen Hansard lo conocíamos, sin saberlo, de la película de Alan Parker The Commitments, donde hacía el papel del guitarrista de melena pelirroja de la banda de soul dublinesa. Durante el rodaje de Once, Glen conoce a Markéta, se convierten en pareja en la vida real y se rebautizan como The Swell Season, y aquí nace Low Rising.

We didn't know we did know Glen Hansard from Alan Parker's The Commitments, where he played the ginger-haired guitarist in the Dublin soul band. Glen met Markéta while shooting Once, became a couple in real life and then turned themselves into The Swell Season. Here's where Low Rising is born.


Musicalmente, el tema es un recetario de sonidos directos al corazón de clara inspiración en Van Morrison. Desde el comienzo  se nota un claro homenaje no encubierto al "león de Belfast" más emocionante (Into The Mystic), también en la sección de viento y cuerda que va cerrando el tema, pero sobre todo en el característico riff del bajo en el estribillo.  Incluso la cadencia en la voz de Glen nos recuerda a la de aquél. Aún así, Low Rising no es ni una copia ni un plagio. En el arte, en el que "casi" todo está inventado, el mérito está en saber adueñarse de lo que han hecho los maestros para crear algo propio y singular. 

Musically speaking, the song plays unconcealed tribute to Van Morrison's emotionally embeded work. From the opening chords a la Into The Mystic, to the horn and strings section to the end of it. Particulary evoking of the Lion of Belfast's music is the unique bass riff in the chorus. Glen's voice seems to emulate Van's most characteristic features. Nevertheless, the song is not plagiarizing at all. In art, where "nearly" everything is invented, the merit lies in the ability to take over what the top figures have done in order to create something personal and singular.


El mundo de la música nunca ha sido reacio a retratar los problemas de la pareja, y no podemos negar que las crisis de pareja son una de las circunstancias emocionales más desestabilizadoras que existen. En ambas canciones parece que nos estamos colando en la intimidad de una pareja, y causa cierto pudor siquiera escuchar las confesiones tan personales que nos hacen. Sin embargo, la escucha siempre nos deja buen sabor de boca, porque en ambas hablan de llevar el barco a buen puerto, de los deseos de resolver los problemas, poco a poco, de salvar el amor que hay entre ellos.  Por eso, temas como Low Rising son reconfortantes y ayudan a reposicionarse ante el problema. Nos está cayendo un chaparrón, pero bajo él seguimos estando los dos: tus ojos, los míos, tu boca, mi sonrisa y nuestras manos.

The world of music has been dealing with the crisis in the couple for ages, and we can't deny that these crises are amongst the most unsettling experiences in life. In both Falling Slowly and Low Rising, we feel as if we're sneaking into a couple's life without permission and even feel ashamed of listening to what they're saying, as it really is so intimate. However, the listening always leaves us with a good taste in our mouths, because both of them talk about "taking the sinking boat and pointing it home" and the wish of "coming up". There's always hope to rearrange things in their songs. That's why they're so relieving and so helpful when you want to straighten things up. It's like "the biggest storm ever is on our heads but we've still got each other: your eyes, my eyes, your mouth, my smile and our hands." 

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