"La música es sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión. Que la música sea el alimento del amor."
"Music is synonym of freedom, of playing what you want and how you want, as long as it's good and made with passion. Let music be love's food."
Kurt Cobain (1967-1994)

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sábado, 2 de enero de 2016

Venga va, lo mejor del 2015 (The Dining Rooms - Do Hipsters Love Sun (Ra)?)

CCII
(...)

DO HIPSTERS LOVE SUN (RA)?
The Dining Rooms
Do Hipsters Love Sun (Ra)?
Schema Records
2015

Pues este año no iba a hacerlo pero al final he sucumbido a la moda de las listas de lo mejor del año. Aunque, a decir verdad, en esta ocasión he sido incapaz de ordenarlo de mejor a mucho mejor. No me canso de repetir que este es un blog de canciones que no presta demasiada atención a álbumes completos. De hecho, de elegir las canciones que más me han gustado del 2015 obtendríamos un listado bastante distinto al que hoy os muestro. Llamará la atención la ausencia de géneros como el metal o el punk-rock, y es que este año me ha dado por otras cosas -¿os he hablado alguna vez de mis gustos eclécticos? Pero bueno, he aquí el resultado de mi autoencuesta, con la inestimable ayuda de mis listas de reproducción de Spotify y de los scrobblings de Lastfm, es decir, estos son los 30 álbumes que más he escuchado y que más me han gustado, por eso he optado por el orden alfabético, a excepción del álbum que encabeza la publicación. ¿Y por qué este y no otro? Probablemente porque intuyo que es lo más excéntrico de la selección y porque, cómo no, estoy seguro de que no sabíais que os lo estabais perdiendo. No es un disco al uso, no sigue tendencias, no es pop-rock, ni punk, ni electrónica, pero combinad un poco de todo y meted un buen pellizco de trip-hop y lounge y ahí tenéis a The Dining Rooms, un dúo de Milán que llevan desde 1999 sacando álbumes como rosquillas aunque este de 2015 se ha hecho esperar, puesto que su último disco databa del 2011. Además del tema que resalto, no os perdáis Venere, Appuntamento su Marte, Interstellar o Light Time Tales. Música para descubrir junto a otros discos que no le desmerecen en nada, para escuchar con atención y disfrutarlos a su debido tiempo.




Ahí van el resto de los 30:

Autour de Lucie - Ta lumière particulaire


Belle and Sebastian - Girls in Peacetime Want To Dance


Bill Fay - A Page Incomplete


Blur - The Magic Whip


City and Colour - If I Should Go Before You


C. Duncan - Architect


Curtis Harding - Soul Power


Deerhunter - Fading Frontier


Hot Chip - Why Make Sense?


Jamie xx - In Colour


Joe Crepúsculo - Nuevos misterios


John Grant - Grey Tickles, Black Pressure


Julia Holter - Have You In My Wilderness


Leon Bridges - Coming Home


Ludovico Einaudi - Elements


Matthew E. White - Fresh Blood


Miami Horror - All Possible Futures


Mist - The Loop Of Love


New Order - Music Complete


Noel Gallagher's High Flying Circus - Chasing Yesterday


Patrick Watson - Love Songs For Robots


Rafa Spunky - Mitomanías EP


Richard Hawley - Hollow Meadows



Sufjan Stevens - Carrie and Lowell



Tame Impala - Currents



The Chemical Brothers - Born In The Echoes



The Decemberists - What A Terrible World, What A Beautiful World



The Griswolds - Be Impressive



The Maccabees - Marks To Prove It



sábado, 12 de septiembre de 2015

¿Es esto el final? (Bill Fay - A Page Incomplete)

CXCV 
"There's a page incomplete
Unfulfilled as yet
There's an age up ahead
Out of reach
Of this one's grip"

A PAGE INCOMPLETE
Bill Fay
Who Is The Sender?
Dead Oceans
2015

"¿Es esto el final?" Esta pregunta es el título del último capítulo de Saber perder, de David Trueba, una novela del año 2008 que este verano ha vuelto desde su pasado para, esta vez sí, empezar a leerla y acabarla en poco tiempo. (Aviso de algún que otro spoiler para aquellos que tengáis intención de leerla.) En ella, diversos personajes hacen frente en sus vidas a situaciones duras, en algún caso tremendamente duras, y se enfrentan a lo que podíamos llamar fracasos vitales, condicionantes particulares que constituyen una forma personalizada de rellenar los vacíos que hay en sus vidas. Un hilo conductor es, cómo no, el amor, en diferentes formatos y a diferentes edades. Sin embargo, son las peripecias, o como muchos podríamos pensar, las insensateces que se llegan a cometer por amor o por la búsqueda de la felicidad lo que verdaderamente impacta al lector. A todos los personajes les persigue una pérdida o, en su defecto, una falta de sentido a la vida que están llevando. En todos los casos, sus pasos no se dirigen hacia lo más racional, sino que se dejan llevar por sus pasiones más inmediatas. No obstante, todos hacen una lectura racional, incluso moral, de lo que se traen entre manos. Podemos pensar que el autor está juzgando a sus personajes, pero nada más lejos de la realidad, porque no hay un final cerrado en el que se acentúe ninguna moraleja, simplemente la vida continúa, y sigue escribiendo páginas aunque historias pasadas parezcan quedar cerradas. En alguno de los casos los personajes ponen fin a su situación de forma voluntaria, en otros, es la vida misma y los acontecimientos externos los que precipitan ese fin, pero sabemos que ya ninguno de ellos será la misma persona y que lo que les ha pasado formará parte de sus vidas lo quieran o no.

Entonces, ¿cuándo es el final? ¿cómo acaba lo que se acaba? Pues todo acaba incompleto: decisiones a medio tomar, proyectos que no hicieron más que empezar, relaciones suspendidas en el limbo, conversaciones que nunca se tuvieron y sentimientos que se resisten a abandonarte.  Como la vida no se puede planificar, nunca vas a saber qué será de todo eso, porque no importa lo que hagas, hasta el libro más cerrado se puede volver a abrir sin esperarlo, tus sentimientos se desvanecerán pero recordarás todo lo que sentiste cuando estaban presentes, podrás retomar viejos proyectos y otros nuevos saldrán a tu encuentro, borrarás a personas de tu teléfono móvil pero nunca de tu cabeza y, quién sabe si de tu corazón. Como dice el tema de Bill Fay que hoy nos ocupa, "hay un tiempo allí adelante fuera de nuestro alcance". Saber perder no es asumir el fracaso con resignación, ni esforzarse en poner candados al pasado; saber perder es aceptar lo incompresible, lo inevitable, lo inesperado, lo no deseado, todo lo que escapa a nuestro control, contar con que nada acaba más que con tu muerte, aunque hayamos escrito un FIN con mayúsculas en cada una de nuestras historias, y que mientras estemos vivos seguiremos escribiendo otras en las que inevitablemente siempre tendremos la sensación de que algo está incompleto. Saber perder es aprender a vivir con esa biblioteca inacabada a cuestas sin dejar de escribir más y más páginas. Eso sí, por favor, ni una sola igual a otra.

   

Bill Fay es en sí un claro ejemplo de lo imprevisible. Sus páginas en el mundo de la música empezaron a escribirse en 1967 con un single, seguido en 1970 y 1971 de dos álbumes de estudio. Tras el poco éxito de ventas, Bill tuvo que asumir la rescisión de su contrato por parte de Decca. Sin embargo, a finales de los 70 grabó un nuevo álbum que no saldría a la luz. ¿Historia cerrada? ¿Fin de su carrera musical? Un sello inglés se encargó de reeditar viejas grabaciones en 2004 y en enero de 2005 salió Tomorrow, Tomorrow and Tomorrow, el disco grabado más de 25 años antes. En 2012 escribe una nueva página con el primer álbum de nuevo material y este año nos brinda Who Is The Sender?, una magnífica colección de temas con el piano como protagonista y sutiles arreglos de cuerda donde reina la tranquilidad, la armonía, el equilibrio y la luz, a pesar de que en sus letras exprese frustración y consternación sobre el mundo actual. Se nota que Bill está de acuerdo con su historia inacabada, incompleta, cerrada en tantas ocasiones y abierta para nuestro disfrute en los últimos años. 

Bill Fay's only official website: www.billfay.co.uk
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