"La música es sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión. Que la música sea el alimento del amor."
"Music is synonym of freedom, of playing what you want and how you want, as long as it's good and made with passion. Let music be love's food."
Kurt Cobain (1967-1994)

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sábado, 9 de agosto de 2014

San Francisco Days, part II (Mosh - Empress)

CLXXXVI
(...)

EMPRESS
Mosh
Empire
Autoeditado / Self-released
2013

Midori es una performer nacida en Tokio pero instalada ahora en San Francisco cuyos trabajos provocan una inmediata reacción en el público. Lo que le fascina es dar forma y textura a las emociones y a la memoria. He de confesar que hace un par de días asistí por primera vez a una de esas manifestaciones de arte contemporáneo llamadas performances, y fue realmente emocionante. En la sala Samsung del Asian Art Museum de San Francisco, la artista, enfundada en un kimono algo desaliñado y con el peinado visiblemente enmarañado, realizaba esculturas humanas sobre los cuerpos cuasi desnudos de un hombre y una mujer. Estos cuerpos, en constante pero suave y delicado movimiento eran el receptáculo perfecto sobre los que Midori combinaba flores (ikebana), cuerdas (bondage) y pintaba con tinta (sumi) para acabar uniéndolos en una perfecta armonía que partía desde la arbitrariedad, el caos y la intución. Evoco es un espectáculo de casi dos horas de continuo movimiento a cámara lenta en la que los cuerpos se van transformando en plantas andantes, en animales atrapados, en estatuas de colores que provocan, como el nombre del espectáculo anticipaba, una constante interrogación en el espectador y un deseo de comprender que en este caso es, para mí, lo de menos, pues el disfrute estético te produce más satisfacción que las posibles respuestas que se puedan encontrar. Quizá nuestro desconocimiento de culturas tan lejanas, ancestrales, ricas no nos ayuda a ver más allá del exotismo de la propuesta, pero me quedo tranquilo al pensar que todos los presentes disfrutamos de una experiencia incuestionable: la belleza.

midori, evoco, san francisco, asian art museum, performance, my gorgeous fetish

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Durante toda la presentación, un dj de rasgos asiáticos pinchaba música trance en lugar de las esperadas melodías de cuerda japonesas, lo cual añadía un contraste más al espectáculo. De la combinación entre el exotismo de la música asiática y la electrónica sabe mucho Adam Bignell, un canadiense de Alberta bajo el pseudónimo de Mosh, que no hubiera desentonado nada como fondo musical con este tema que abre su último disco Empire. Otro vehículo para la evocación.


miércoles, 6 de agosto de 2014

San Francisco Days, part I (Andrew Bird - Pulaski At Night)

CLXXXV
"I paint you a picture
Of Pulaski at night
Come back to Chicago
City of light"

PULASKI AT NIGHT
Andrew Bird
I Want To See Pulaski At Night EP
Grimsey Records
2013

Llegué a San Francisco desde Chicago algo frustrado porque dejaba la ciudad del medio oeste el mismo día que comenzaba el Festival de Lollapalooza, así que me dispuse a buscar por la red información sobre festivales en la ciudad californiana para poder reaccionar a tiempo si había una actuación interesante. En tres minutos di con el Stern Grove Festival. Una cita que, para mi asombro, viene ocurriendo todos los veranos en la ciudad desde hace la friolera de 77 años. De nuevo frustración al ver que por tres días me había perdido la actuación de Rufus Wainwright, pero respiré aliviado al comprobar que en dos días podría disfrutar de otro peso pesado de la música, en este caso de la escena indie-folk, como es Andrew Bird. Y además, como todas las actuaciones del festival, a coste cero. 

El lugar en el que se celebra el festival no puede ser más idílico. Un escenario seminatural, enclavado en una hondonada del bosque de Stern Grove, rodeado de altísimos eucaliptos, donde llama la atención la magnífica organización del evento y el más que civilizado comportamiento de los asistentes, habida cuenta de que se trataba de una actuación gratuita. ¿Os imagináis el caos que se podría montar en otras latitudes…? Aunque llegamos algo justos de tiempo, todavía logramos acurrucarnos entre dos piedras en las gradas y tras unos teloneros que experimentaban demasiado con el folk-progresivo, Andrew salió a escena solo con sus instrumentos, programando uno tras otro sus loops en el ordenador y regalándonos dos sutiles piezas marca de la casa. Inmediatamente después apareció su banda de apoyo The Hands of Glory y la cosa tomó un rumbo menos alternativo, a veces descaradamente country y otras delicadamente jazzy. Yo estaba esperando escuchar el tema con el que conocí a Andrew, el magnífico Oh no! -que no sé si interpretó en el bis, ya que decidimos adelantar la salida y evitar colas para coger el autobús de vuelta- pero Andrew me sorprendió con otra canción. Resulta que curiosamente, Bird es de Chicago, algo que desconocía y que él mismo comentó en la introducción del tema, así que presté una especial atención al mismo. Perfecta melodía, encantadora conjunción de sonidos de cuerda, excelente violín, emocionante letra y pegadizo riff. Redonda. Tanto, que no me la he quitado de la cabeza desde entonces. Al final ha resultado ser el perfecto momento de transición entre estas dos ciudades. Seguro que regresaré a Chicago, aunque por lo pronto, gracias a San Francisco por recibirme de esta bucólica y apasionante manera.



Enlaces/Links:
Andrew Bird's official website: www.andrewbird.net