"La música es sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión. Que la música sea el alimento del amor." "Music is synonym of freedom, of playing what you want and how you want, as long as it's good and made with passion. Let music be love's food." Kurt Cobain (1967-1994)
CCIX "So if you left me today I would live anyway Like I have always done before"
LIKE BEFORE
Rubia
Barman
Rubiamusic
2015
Lo siento, yo también he de pedir perdón. Básicamente, por dar la brasa, por pensar que he sido la única persona en el mundo que ha sufrido un revés sentimental. Os animaría a que leyerais mis entradas de hace un año exactamente, pero no lo voy a hacer, no por vergüenza, sino porque eso es el pasado y regodearse en las miserias propias puede ser necesario durante un tiempo, pero hay que intentar que sea el más corto posible. Pedidas las disculpas y dando las gracias a pesar de todo a aquellos que me aguantasteis, paso a presentaros a la que se va a convertir en mi banda del verano, seguro.
Rubia son un dúo de Bilbao formado por Sara Íñiguez a la voz y teclados y Mariana Pérez a la batería. Y ya está. ¿Ya está? Parece mentira que con estos tres instrumentos se pueda hacer una música tan luminosa y llena de matices, pero es tan real como que ayer mismo un reducido grupo de unas 60 personas lo pudimos comprobar in situ en un original concierto en una terraza. Como Sara comentaba entre tema y tema, parecía que estábamos cual Beatles en la azotea de Apple Records en aquel mítico concierto de 1969. En esta ocasión no se tuvo que parar por quejas de los vecinos. Imposible. Una cosa tan bella no podía acabar antes de hora.
Los Beach Boys se colaban entre acorde y acorde (versión de Aren't You Glad incluída) y a mí me venían ecos de Carole King y Karen Carpenter cada vez que Sara acometía los temas, por cierto, en un inglés excelente, algo muy de agradecer. Creo que no hay otra voz como la suya en el panorama musical patrio, una voz dulce y clara, una voz universal.
Rubia presentó canciones de su último disco Barman, así como un par de nuevos temas de lo que serán su siguiente álbum. Entre ellas destacan la deliciosa City Of Angels, Mary o este que nos ocupa y que es el causante de mi introducción tan llena de disculpas. Fue Sara la que al presentarlo nos dio la clave para entenderlo y para asentir de forma culpable al comprobar cuánta razón tenía. Es una canción que compuso como respuesta a tantos temas de desamor en el que se describen situaciones de dolor y pesadumbre tras un fracaso sentimental, cuando le damos la brasa a los amigos y parece que se vaya a acabar el mundo. Y resulta que no lo hace. Es más, no solo no se acaba, sino que nos encontramos mucho mejor, con nuevos novios y nuevas novias, o en feliz soledad y que nadie se ha muerto por ese cambio. Creí sentir risas silenciosas y cómplices a mi alrededor...
De eso trata Like Before, de que una vez sonreías, una vez disfrutabas de las cosas, tenías tus amigos y eso volverá a pasar después de la tormenta. Eso sí, estaremos agradecidos a aquellas personas que nos han hecho felices mientras fuimos felices. Es el bucle del amor, del que también hablaba Mist, curiosamente aquel artista que hace un año fue también protagonista de los conciertos en la terraza. El poder de la música, del arte, es lo que tiene, que transforma a las personas con acertadas dosis de belleza y positividad en los momentos más inesperados, que suelen ser también los momentos más necesarios.
CLXXXV
"All I've got to do is Find somebody else Someone with a different style. Send all disappointment straight to hell And carry on with a smile"
HEARTACHE
Mist
The Loop Of Love
Skipping Records
2015
Llevo ya unos meses recibiendo consejos, comentarios, ánimos de parte de gente cercana a mí a cuenta de mi presente situación emocional. No es nada que no le haya pasado antes al más común de los mortales, pero bueno, estaréis de acuerdo conmigo en que uno no siente las mismas cosas cuando es el protagonista de la historia que cuando es el espectador. Entre estos consejos, que siempre he recibido agradecido, se han colado unas cuantas frases que de manera reiterada han pronunciado personas distintas entre las cuales no hay ninguna relación, y además viven a cientos de kilómetros unas de las otras. Son frases que no las había oído por primera vez, pero sí es la primera vez que soy el destinatario de las mismas, y es ahora cuando realmente tienen significado. "Escucha a tu corazón", "vive para ti", "disfruta de cada momento"... frases simples de apenas tres o cuatro palabras que contienen toda una filosofía de vida en sí mismas que de entrada se me antojaban difíciles de seguir, no porque no creyera en ellas, sino porque notaba que con la sola voluntad de llevarlas a cabo conseguía pocos avances.
Mientras sigo empecinado en seguir esos sabios consejos, hay otra frase que me persigue casi desde el primer momento y diría que es la más... ¿inquietante? Es esa que dice algo así como "las cosas pasan cuando tienen que pasar". Como yo pienso a bote pronto siempre en imágenes, la primera que brotó de mi mente fue la de un banco, primero vacío y luego ya conmigo de inquilino. Y una palabra: esperar. El binomio banco-esperar se me antojaba de entrada muy poco atractivo, a pesar de que siempre me he considerado una persona paciente, pero algo había en ella que me hacía desconfiar. Me preguntaba: si todo el mundo espera a que pasen las cosas y nadie hace nada por que pasen acabaremos todos convertidos en frías estatuas sentadas en el banco. Así que, como todos los consejos, una vez pasados por nuestra thermomix emocional y reconvertidos en una receta personalizada, me decidí a dejar libre el banco y a buscar exactamente lo que quería. Good effort! (buen intento), como dicen los anglosajones, pero feeble attempt (desafortunado intento), que también. Por suerte, los fracasos enseñan casi más que los éxitos, así que me volví al banco seguro de que había una buena razón para seguir esperando. Pero había un error de concepto. El banco no está anclado en el parque, se mueve, se pliega y va contigo, te deja sentarte mientras caminas y observar lo que ocurre a tu alrededor. A veces lo dejas quieto y das una vuelta por el nuevo vecindario, conoces sus edificios, entras en sus tiendas, dices hola a sus habitantes. Si te gusta, repites la ceremonia varias veces, hasta que te sientes cómodo con todo lo que te rodea. De repente, un día compras una rosa en una floristería porque te gustó su olor, te gustó tanto que tu gesto de felicidad no pasó desapercibido para quien estaba tras el mostrador. Lo haces varias veces hasta que decides llevarte el banco a otro parque, y vuelta a empezar.
Pues bien, sacando mi banco a pasear, esta vez fui a parar casi por azar a una terraza de un séptimo piso en un día agradablemente desapacible donde se congregaba un pequeño grupo de personas dispuestas a escuchar a Rick Treffers,alter ego de El Turista Optimista y alma mater de la banda Mist, en un concierto íntimo, desenchufado y amistoso. La lluvia hizo trasladar el concierto de la terraza al salón, pero eso no desbarató para nada los planes, así que Rick cogió su guitarra y empezó a desmenuzar los temas de su nuevo disco con Mist titulado The Loop Of Love. Enseguida pude ver que había algo en esos temas que me iba a enganchar. Musicalmente situado a medio camino entre el soft-rock de Josh Rouse (con el que coincide en que ambos han fijado su residencia en Valencia) y el folk intimista de Nick Garrie, Rick tiene una admirable facilidad para componer melodías que conectan directamente con los sentidos, acompañándolas de su cálida voz, que no está exenta de matices. Y se cumplió aquella máxima que dice que una canción funciona si funciona en acústico. En su nuevo disco Rick trata de cómo el amor nos mete en un bucle y trastoca nuestras vidas de tal forma que se hace impredecible al levantarse por la mañana si nuestro humor va a ser melancólico y mirará hacia el pasado o si por el contrario nos despertaremos optimistas por lo que vendrá. Mejor que os lo describa él mismo: "The Loop of Love musicalmente sigue la línea de los álbumes anteriores We Should Have Been Stars, Bye Bye y Period. Un paisaje sonoro 'onírico' y canciones con melodía, calidez, textura e intimidad, en una mezcla de nostalgia, optimismo romántico, deseo y melancolía. Las letras de los 14 temas son bastante directas e íntimas, girando alrededor del amor y el intento de pasar página. Empezar con algo nuevo y salir del bucle. Y entrar en él. Un vaivén: The Loop of Love."
Entre tantos temas, no es casualidad que me haya fijado en uno cuya letra está cargada de sentimientos y de deseos, de vueltas al pasado y de miradas al futuro. Y, entre medias, la vivencia del momento presente. Una bellísima canción que parte de un corazón destrozado que se va recomponiendo a fuerza de vida y de ganas de sonreír a esa misma vida que se empecina en seguir en bucle. Recibí este regalo inesperado de un desconocido cuando tenía que pasar, pasó cuando tuvo que pasar porque decidí sacar a mi banco de paseo en lugar de quedarme en casa. Este es el concepto que me vale. Así que, tras alimentarme de buenas viandas que el perfecto anfitrión sirvió y de la agradable conversación con varios asistentes y con el propio Rick, abandoné la plaza con un par de discos y una rosa en forma de canción.
BUCLE 1 (onírico)
Al día siguiente, pronto, sonó el timbre de la casa del dueño del banco plegable y al abrir la puerta halló un ramo de rosas, enorme, con una tarjeta de la floristería del primer barrio que había visitado, aquella en la cual compró la primera y más perfumada rosa. Al reverso, una frase: "te guardé una rosa por cada día que no pasaste por la tienda, hasta que di con tu casa". La mayor parte de las veces el gesto más involuntario provoca que las cosas, definitiva e inesperadamente, pasen.